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Cruce de acusaciones entre Ejecutivo y oposición | CATÁSTROFE ECOLÓGICA EN GALICIA

El jefe del Gobierno convoca en La Moncloa un gabinete de crisis

El presidente del Gobierno, José María Aznar, ha convocado hoy en La Moncloa una reunión especial de los ministros con competencias en la crisis del Prestige para "hacer una evaluación global" de las medidas "adoptadas e impulsadas" por el Ejecutivo para paliar el impacto del vertido de fuel que comenzó el pasado 13 de noviembre. Aunque Aznar negó que se tratase de la primera reunión de un gabinete de crisis, porque él ha estado informado "al minuto" desde el día de la catástrofe, la imagen que este fin de semana ofrecerá el Gobierno es de intensa actividad y nada de ocio.

Aznar ha convocado al vicepresidente Mariano Rajoy; a los ministros de Medio Ambiente, Jaume Matas; de Asuntos Exteriores, Ana Palacio; de Defensa, Federico Trillo; a Adolfo Menéndez, subsecretario de Fomento -el ministro, Francisco Álvarez Cascos, está en Bruselas-, y al secretario de Estado de Comunicación, Alfredo Timermans. Y mañana analizará con la vicepresidenta de la Comisión Europea, Loyola de Palacio, las medidas en la UE.

Hoy se trata, según Aznar, de "hacer una evaluación global de la situación, y seguir atenta y cotidianamente las medidas nacionales e internacionales en esta crisis" para paliar el impacto del fuel. Aznar subrayó que el Gobierno "seguirá las tareas que le correspondan" para que la demanda que resume el lema "nunca más", esgrimido en la manifestación del pasado domingo en Santiago de Compostela, "sea una realidad".

Ponerse al timón

Aznar quiere acelerar esos trabajos para poder viajar "a Galicia con los deberes debajo del brazo", y no a "hacer un espectáculo fotogénico". "Voy a ir con soluciones", aseguró, "y a prepararlas estamos dedicándonos todos en el Gobierno".

La convocatoria de un gabinete de crisis fue celebrada por el líder socialista, José Luis Rodríguez Zapatero. "Va en la línea de rectificar", opinó. Zapatero recordó que había pedido a Aznar que "se pusiera al timón" y, desde luego, que implicara al Ejército, lo que ya va a suceder. Zapatero había estimado el día anterior que era necesario movilizar a 10.000 soldados.

Pero el presidente del Gobierno obvió todos los consejos de Zapatero al considerar que han sido realizados con la intención de "hacer el mayor daño posible para que la situación no mejore". En cambio, el presidente se situó en el lado de los que están "haciendo un esfuerzo gigantesco por solucionar la situación", y puso a la cabeza de ese equipo al vicepresidente Rajoy. "Quiero agradecer muy expresamente al vicepresidente su entrega, su seriedad y su eficacia", declaró.

El jefe del Ejecutivo exceptuó del capítulo de agradecimientos al PSOE. También criticó a los medios de comunicación por la cobertura informativa de la catástrofe: "¿Saben cuántas portadas tuvo el Mar Egeo? Una, pero eran otros tiempos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de diciembre de 2002