Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CATÁSTROFE ECOLÓGICA EN GALICIA | Visita real a la zona más castigada por el vertido

El presidente del Gobierno culpa al mal tiempo del desastre ecológico

El presidente del Gobierno, José María Aznar, señaló ayer que "comprende el sentimiento de indignación" de la multitud que se manifestó el domingo en Santiago de Compostela bajo el lema "Nunca máis", en protesta por lo sucedido en torno al accidente y posterior hundimiento del petrolero Prestige. Pero lejos de asumir alguna responsabilidad política de su Gobierno por la catástrofe ecológica desencadenada tras el accidente del petrolero, Aznar echó la culpa exclusivamente a los fenómenos naturales. "Me gustaría que el mar estuviera en calma para que los barcos [anticonta-minación] pudieran trabajar y que el viento soplara en dirección contraria".

Tampoco admitió que España carezca de medios suficientes para afrontar la catástrofe desencadenada por el derrame de miles de toneladas de fuel. Se remitió a la tesis reiterada por su Gobierno a lo largo de la crisis de que ningún país es capaz de afrontar en solitario una catástrofe como la provocada por el Prestige. "Los medios que tiene España son importantes y no existe ningún país en el mundo que pueda tener prevista una catástrofe de estas dimensiones y todos los medios previstos para ello. Todos los países estamos acostumbrados a ayudarnos en lo que significa lucha contra las catástrofes naturales o por imprudencias claramente criminales". Los barcos que colaboran en la retirada de fuel de alta mar son todos extranjeros.

Aznar arremetió contra la oposición por reclamar responsabilidades políticas y denunciar la ausencia de Galicia en momentos críticos de los ministros y del presidente de la Xunta, Manuel Fraga. En vez de dar su opinión acerca de que el ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, y Manuel Fraga se dedicaran a la caza en los días que Galicia recibió las primeras manchas de fuel, Aznar acusó al PSOE de "aprovecharse para obtener beneficios políticos", lo que "resulta un profundo error y una grave equivocación".

Garantizar la seguridad

Acompañado del primer ministro danés y presidente de turno de la Unión Europea, Anders Fogh Ramussen, Aznar detalló que había dedicado una buena parte del encuentro a "adoptar decisiones que permitan garantizar una mejor seguridad marítima". Ramussen no aclaró si la cumbre de Copenhague, que se celebrará los próximos días 12 y 13, suscribirá los siete puntos sobre seguridad marítima propuestos por Aznar y que cuentan con el respaldo de Francia, Italia y Portugal, como el adelanto de la prohibición de navegación de los buques monocasco; la potenciación del control marítimo; la creación de un fondo de solidaridad comunitaria y la actuación coordinada de los Quince ante organismos como la Agencia Marítima.

Ramussen calificó estas aportaciones de "valiosísimas" y adelantó que de la cumbre de Copenhague saldrán resoluciones "fuertes y concretas" en esta dirección.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de diciembre de 2002