La novela como expresión de libertad
"Acepto el papel de machista oficial", afirmó Cebrián, "pero me gustaría que hablaras de eso del talento para renunciar". "El talento a veces exige muchas renuncias", dijo Sontag. "No se puede generalizar y no es sencillo, pero una gran dedicación al trabajo probablemente disminuye la energía erótica y supongo que eso le pasa también a los hombres. Maryna, mi protagonista piensa que quizá no exista una vida feliz, que sólo hay una vida heroica".


























































