El Gobierno catalán debe millones de euros que no figuran en los registros contables

Muchos ayuntamientos realizan obras con créditos a su nombre que paga la Generalitat

El Gobierno catalán decidió un día que en vez de pagar directamente algunas subvenciones podía limitarse a avalar y luego pagar créditos por el mismo importe. Esta práctica se inició con el dinero imprevisto que tenía que ser abonado como consecuencia de catástrofes: nevadas, heladas, lluvias torrenciales. Pero se ha extendido a otras actividades. En estos momentos han utilizado el mismo método, además del Departamento de Gobernación, los de Cultura, Bienestar Social, Industria, Justicia, Presidencia y Sanidad.

El método seguido es el siguiente: se convoca un concurso para ayudas y subvenciones en el que se especifica que el cobro se hará mediante un crédito avalado por el departamento correspondiente. El titular del crédito es el municipio que se beneficia de la subvención, de modo que la deuda no computa en la contabilidad de la Generalitat porque ha sido suscrita por el ayuntamiento. Tampoco le cuenta a éste porque dispone de un convenio que explica que es el Gobierno catalán el que se hará cargo de todos los pagos. En resumidas cuentas: el dinero se debe, pero la deuda no queda registrada.

Y la deuda no es moco de pavo ni se circunscribe a un único departamento. El de Justicia, por ejemplo, contrajo en el pasado ejercicio deudas por un importe de más de 2,2 millones de euros (unos 370 millones de pesetas). Estos créditos tienen que ser pagados a plazos que van desde 10 a 15 años.

El Departamento de Cultura ha contraído deudas que suman 931.568 euros (155 millones de pesetas), según consta en un documento entregado a la mesa del Parlament por el titular de Economía, Francesc Homs. Este dinero se ha destinado tanto al plan de bibliotecas como a ayudas para la construcción o mejoras de instalaciones deportivas municipales. Esta deuda, a diferencia de las de otros departamentos, es liquidada en un periodo inferior: 50 meses.

El alcalde de Balaguer, Miquel Aguilar, cuyo municipio es titular de tres créditos avalados por departamentos del Gobierno catalán, aseguró que éste es taxativo: o crédito o nada. Los créditos de Balaguer son para la biblioteca, las instalaciones deportivas y el tercero en concepto de subvención por los daños de una helada. En el mismo sentido se manifestó Joan Galceran, alcalde de Sant Esteve Sesrovires y diputado por el PSC.

La deuda avalada por el Departamento de Industria es bastante más elevada: suma 2,4 millones de euros (casi 400 millones de pesetas). La de Justicia es de 489.163 euros (81 millones de pesets) y la de Sanidad asciende a 3,3 millones de euros (550 millones de pesetas). Finalmente, el Departamento de Presidencia tiene también avales correspondiente al ejercicio 2001 por un importe de 90.151 euros (14 millones de pesetas).

Un estudio del Grupo Socialista en el Parlament sugiere que la deuda global del Gobierno catalán encubierta con este sistema y contraída en diversos ejercicios no es inferior a 60 millones de euros (unos 10.000 millones de pesetas).

La parte más fraccionada es, con diferencia, la que corresponde al Departamento de Gobernación en concepto de subvenciones por catástrofes. El análisis de las subvenciones concedidas por las nevadas del pasado mes de diciembre señala que hay no pocos créditos que no superan las 30.000 pesetas.

El Ayuntamiento de La Selva del Camp (Baix Camp), por ejemplo, solicitó y obtuvo una subveción de 103,55 euros (17.229 pesetas). La forma de abono de esta cantidad es la misma que si se tratara de varios millones: la formalización de un crédito a 10 años con el Instituto Catalán de Finanzas. La normativa, según un portavoz de Gobernación, es la misma para todos los casos.

No obstante, tras comprobar la existencia de peticiones tan bajas, la misma fuente aseguró que la próxima semana el Gobierno catalán dictará una norma para que las subvenciones inferiores a 600 euros (100.000 pesetas) se abonen directamente desde la caja, sin tener que constituir el préstamo. El portavoz aseguró que estos créditos no se formalizaban ante notario, por lo que no generaban este tipo de gasto. Sin embargo, un ayuntamiento entregó el documento de una de la subvenciones realizado ante 'fedatario público', en este caso un corredor de comercio.

La subvención otorgada a La Selva del Camp no es la más baja de todas. El Ayuntamiento de Savallà del Comtat (Conca de Barberà) obtuvo una de 95 euros. El de Les Piles, en la misma comarca, de 50,53 euros, y el de Senan, también de la comarca, tiene concedida una subvención de 18,83 euros (3.133 pesetas) para la que tendría que formalizar un crédito a 10 años de cumplir la normativa actualmente vigente. Esto supondría pagos mensuales de 15 céntimos de euro (26 pesetas) más intereses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 05 de octubre de 2002.

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