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Aznar impone en el PP europeo sus tesis contrarias a un proyecto federal de la UE

El presidente español logra que sus homólogos apoyen que las fronteras estatales sean inalterables

José María Aznar logró ayer en Bruselas un importante triunfo político frente a sus poderosos correligionarios alemanes. Los dirigentes del PP español, apoyados por sus homólogos de Italia, Francia, Portugal, Luxemburgo y Holanda, impusieron sus tesis en la reunión del Partido Popular Europeo (PPE), que pactó las enmiendas al documento Una Constitución para una Europa fuerte, que aprobará el XV Congreso del PPE en Estoril (Portugal) los próximos días 17 y 18 de octubre. Como deseaba el presidente español, del documento se ha eliminado la apuesta por un modelo federal para Europa y se ha incluido el compromiso de que la Unión considere inalterables las fronteras de sus Estados.

El documento inicial, encargado por el Comité Político del PP europeo, fue redactado hace meses por el alemán Wolfgang Schäuble, antiguo líder de la CDU, y Wilfried Martens, presidente del PPE y ex primer ministro belga, como primera aportación de los líderes conservadores europeos. En él se apostaba por una Constitución federal para la UE y unas instituciones europeas al estilo alemán, con una Comisión Europea convertida en el verdadero Ejecutivo de la UE, mientras el Consejo se transformaba en una segunda Cámara legislativa o Cámara de los Estados. Por tanto, rebajaba el peso de los gobiernos nacionales, representados en el Consejo, y reforzaba el de las instituciones comunitarias.

Así, el documento también otorgaba amplísimos poderes al Parlamento Europeo a la hora de elegir al presidente de la Comisión Europea o al aprobar todos los capítulos presupuestarios de la Unión. En la Eurocámara, Alemania tendrá un peso muy superior al resto de países (habrá 99 eurodiputados alemanes de un total de 732, mientras Francia o el Reino Unido tendrán, 72, y España, 50).

El tono federalista de la propuesta y la rebaja en el peso de los gobiernos nacionales desagradó profundamente a varios líderes conservadores europeos y, de forma especial, al presidente español, quien se propuso modificarlo. A ello contribuyó eficazmente Silvio Berlusconi, primer ministro italiano, que a tal fin convocó a los líderes conservadores de la UE el pasado día 9 en Cerdeña (Italia). Aunque se mostraron divididos, Aznar logró un compromiso de rebajar el tono federal del primer informe, contra el que se presentaron 300 enmiendas.

Pese a que en el seno del PPE tienen un gran peso los democristianos alemanes, su papel se ha visto debilitado a medida que las encuestas han ido dando al candidato Edmund Stoiber menos opciones de superar al socialdemócrata Gerhard Schröder en las elecciones alemanas del próximo domingo. Por todo ello, los dirigentes españoles encontraron ayer menos dificultades de las previstas para imponer sus tesis en la reunión de altos representantes de todos los partidos conservadores, tanto de la UE como de los países candidatos.

En el nuevo documento que en la tarde de ayer se estaba redactando con enmiendas incorporadas, simplemente no se describe un modelo cerrado, federal o no, para la UE, en línea con los propósitos de Aznar. El Consejo retoma su papel como 'institución central de la UE', al que le corresponde 'el impulso y la dirección política' de la Unión. No se convertiría en una segunda Cámara legislativa, con lo que el PPE opta por mantener el peso predominante de los Gobiernos frente a la Comisión o el Parlamento. Aunque sólo implícitamente, el nuevo documento apuesta por crear la figura del presidente del Consejo de la Unión, un cargo al que en teoría aspirarían el propio Aznar y el británico Tony Blair, cuando recoge que ese órgano supremo debe contar con una estructura que plasme 'la visibilidad de la Unión y su peso en el mundo'. En el anterior no había referencia alguna al respecto.

El presidente de la Comisión, en contra de la versión inicial, ya no sería elegido directamente por el Parlamento Europeo, sino que será designado por los jefes de Estado y de Gobierno y refrendado por la Eurocámara. Es decir, como ahora.

Mayoría conservadora

La aportación de este documento del PPE al debate sobre el futuro de Europa cobra especial relevancia porque los líderes conservadores son hoy mayoría en el Consejo Europeo (nueve frente a seis) y seguirán siéndolo con toda probabilidad a finales de 2003, cuando quede cerrada la nueva estructura que tendrá la UE.

A la vista de lo ocurrido ayer, y si finalmente el documento se aprueba en la ciudad portuguesa de Estoril en esos términos, como es probable, los líderes conservadores dibujarán una futura Europa muy similar a la actual.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de septiembre de 2002