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Víctor Chamorro obtiene el Premio Café Gijón con una obra sobre el olvido

Con una novela sobre el miedo y el olvido, titulada La hora del barquero, el escritor extremeño Víctor Chamorro ganó ayer el Premio Café Gijón de Novela 2002, dotado con 18.000 euros. La obra narra la relación entre un torturador y un preso y, según su autor, es 'un homenaje a los que murieron en las dictaduras de Pinochet y Videla'.

El jurado -presidido por Rosa Regás y formado también por José María Guelbenzu, José Avelló, Mariano Antolín y Ponc Puig de Vall- destacó 'el placer de la lectura de la novela'.

Tras conocer el fallo por un mensaje que el jurado dejó en el contestador telefónico de su casa en Madrid, Víctor Chamorro, nacido en Hervás (Cáceres) en 1940, se desplazó al Café Gijón para celebrar el premio. El escritor se mostró, en declaraciones a los periodistas, muy 'contento', pero también 'muy extrañado', ya que contó que había escrito esta novela hace 25 años y que, desde entonces, no había conseguido publicarla pese a que la había mandado a casi todas las editoriales y concursos literarios. Chamorro fue considerado en sus comienzos literarios como 'el eterno finalista', ya que sus dos primeras obras, El santo y el demonio (1963) y El adúltero y Dios (1964), fueron finalistas del Premio Planeta, y la tercera, Amores de invierno (1966), lo fue del Blasco Ibáñez. Obtuvo por fin su primer premio, el Urquiza, con La venganza de las ratas (1967), y, un año más tarde, fue de nuevo galardonado con el Premio Ateneo Jovellanos de Gijón por El seguro. Enfermos pobres, enfermos ricos.

Su obra está clasificada dentro de la corriente del realismo social y de literatura de denuncia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de septiembre de 2002