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Los productores de un filme acusan a la Iglesia de presionar para que no se estrene

Los productores ejecutivos de la película Cactus, Salomón Shang y José Luis García, y el distribuidor de la misma, Alberto del Val, denunciaron ayer presiones de la Iglesia católica española para que no se estrene el filme, ópera prima de Pau Freixas. Tanto Shang como del Val aseguraron haber recibido a finales de agosto llamadas de responsables de la diócesis de Barcelona y de la Conferencia Episcopal en las que se les instaba a no exhibir la cinta porque la consideraban 'difamatoria, injuriosa y calumniosa' para la Iglesia y que algunos exhibidores también habían sido telefoneados en el mismo sentido. Ambos estamentos eclesiásticos negaron tales presiones.

Cactus cuenta la historia de cuatro amigos, criados en un orfelinato, que coinciden 25 años después para ayudar a las monjas que lo regentan a conseguir que no se derribe el edificio. Como no disponen del dinero para evitar la demolición, se embarcan en una espiral de raptos y atracos de la que esperan obtener beneficios.

El director de la Comisión de Medios de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal, José María Gil Tamayo, aseguró no conocer ni la existencia de la película ni a su director, y agregó que se reserva ejercer acciones legales 'por usurpación de mi nombre'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de septiembre de 2002