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Pujol afirma que el proyecto del PSOE y el del PP es que 'Cataluña sea como Cuenca'

El presidente de la Generalitat advierte de que está en peligro el pacto constitucional

El presidente de la Generalitat de Cataluña y de Convergència Democràtica, Jordi Pujol, advirtió ayer a los jóvenes cachorros de su partido de que en España está arraigando una ideología muy hostil hacia Cataluña, de cuya aparición culpó por igual al PP y al PSOE, situación que, añadió, hace incluso peligrar el denominado pacto constitucional. 'La España del PP y del PSOE no tiene proyecto para Cataluña... Sí que lo tiene', se corrigió inmediatamente, 'tiene el proyecto de que Cataluña debe ser como la provincia de Cuenca'.

El líder nacionalista mezcló en su intervención en la escuela de verano de la Joventut Nacionalista (JNC), que se celebró en la localidad pirenaica de Planoles, críticas de inusitada dureza hacia el Gobierno central con llamamientos a pactar con el Partido Popular siempre que surjan 'puntos de intersección'.

Pujol reconoció que nunca pensó que el PP 'llegaría tan lejos' en sus agresiones a Cataluña, aunque precisó que en el fondo no le ha sorprendido esta actitud porque dijo conocer el pensamiento que anida en los líderes conservadores. El presidente de la Generaliat aseguró que esta ideología hostil hacia Cataluña podría acabar con el pacto constitucional, del que matizó que no sabe 'si quedará nada' en el futuro.

En cualquier caso, si una de las dos partes deja de observar ese pacto, no se podrá culpar a los nacionalistas catalanes de su desaparición, sentenció. 'Las cosas son demasiado escandalosas', advirtió.

A pesar de la cascada de acusaciones contra el Partido Popular y sin mencionar su dependencia en el Parlamento catalán, Pujol apostó por buscar los 'puntos de intersección' con el Gobierno central -en ningún momento utilizó la palabra pacto- a pesar de que ello acarree desgaste para la federación nacionalista. En este punto, puso como ejemplo de coincidencia con el PP la política de inmigración. 'Aznar tuvo razón al incluir la inmigración en la última cumbre europea', defendió. En su opinión, CiU siempre ha ido por la misma senda que el PP en política de inmigración. 'Hemos sido tildados de racistas porque no éramos partidarios de los papeles para todos', recordó.

Archivos de Salamanca

Pujol incluyó la polémica de los 'papeles de Salamanca' entre las actitudes anticatalanas del PP y reclamó a sus dirigentes que se dejen de 'puñetas' sobre la opinión de la Unesco. 'La Unesco no ha dicho nunca que como consecuencia de una guerra un país pueda ser expoliado de su memoria histórica', subrayó.

Según el presidente de la federación de CiU, la campaña contra Cataluña está llegando a tal extremo que incluso, 'por primera vez, el mundo económico está reaccionando' y se enfrenta junto con otros sectores a un Gobierno que 'archiva' o 'da carpetazo' a los debates que no les interesan. Tan sólo hace una semana, el presidente de la Generalitat amonestó al sector económico catalán y a toda la sociedad civil por no haberse 'movido nada' para 'resistir la ofensiva ideológica de signo hostil del PP'.

Ayer, Pujol reiteró sus críticas al Gobierno del PP por rechazar infraestructuras en Cataluña por ser 'la periferia'. 'La Jonquera no es un rincón de mundo, es paso obligado hacia Europa', dijo Pujol.

En el tramo final de su largo y apasionado discurso -más de una hora y cuarto-, Pujol ofreció unas canónicas definiciones de nacionalismo a los jóvenes de la JNC y les impulsó a luchar contra quienes creen que es 'una enfermedad o un ataque de melancolía'. También les confesó que Cataluña está necesitada de épica y les dio algunos consejos para hallarla: una excursión al Canigó, la lectura de la obra del mismo título de Jacint Verdaguer o una visita a las obras de Gaudí 'sin menospreciar su componente religioso'.

Los 200 militantes que se reunieron en la localidad de Planoles trabajaron en la ponencia de un nuevo estatuto político para Cataluña. Pujol les agradeció su aportación, aunque les advirtió de que 'ahora esto no vende'. En opinión del líder de CiU, hace falta tiempo para que pueda salir adelante una reforma como ésa y echó sobre sus jóvenes cachorros un jarro de agua fría de pragmatismo político: 'Quizá dentro de uno o dos años, o quizá dentro de 8 o 10'. Sobre Esquerra Republicanma, Pujol aseguró que 'quiere ser como CiU cuando sea mayor'. Al PSC le acusó de usar un doble lenguaje y apoyar en el Congreso de los Diputados medidas contrarias a Cataluña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de julio de 2002