Reportaje:

Sobresalto en la digestión de la ecotasa

La implantación del impuesto ecológico se enfrenta a dos problemas: el descenso del turismo y una convocatoria de huelga

El sector turístico balear está digiriendo con bastante naturalidad la asimilación de la ecotasa en los dos meses que lleva en vigor, desde que la implantó el Gobierno autonómico, presidido por el socialista Francesc Antich y formado por una alianza de partidos de izquierda, nacionalistas y ecologistas. Pero esa digestión del nuevo tributo afronta en este momento dos riesgos: la recesión generalizada del turismo y la convocatoria de huelga realizada por UGT y CC OO para los próximos días 26 y 27, y para los días 5, 6, 7, 16, 17 y 18 de agosto. Empresarios y el comité de huelga de esas organizaciones sindicales, que representan a 60.000 trabajadores del sector, se reunirán el próximo jueves para intentar un acuerdo, antes de acudir al Tribunal de Mediación y Arbitraje.

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Cuando se acaban de cumplir dos meses de la implantación de la ecotasa, el Gobierno balear ha anunciado ya las inversiones hasta 2004 en mejoras del patrimonio natural y cultural de las islas a cargo de los fondos que espera recaudar. Sólo en 2002, confía en ingresar 42 millones de euros. Pero de enero a junio se ha registrado un descenso superior al 10% de afluencia de turistas, en especial de los alemanes. Tanto los empresarios como el Ejecutivo autonómico coinciden en que no se trata de una 'influencia negativa' de la ecotasa sino del empeoramiento de la situación económica en los países de la Unión Europea y del aumento de la competencia en otras áreas del Mediterráneo. 'El cliente paga y no protesta. Sólo consta una reclamación formal de un turista americano', ha asegurado el consejero balear de Turismo, Celestí Alomar.

En los primeros cinco meses de 2002, la clientela alemana ha disminuido casi el 15%, la británica casi otro tanto y la demanda interna española un 6%.

La complejidad de los sistemas de cobro de la ecotasa en los hoteles, por cupos ponderados y por plazos y las liquidaciones globales aplazadas imposibilita el cálculo numérico de los ciudadanos que han abonado directamente la ecotasa o cuya estancia ha generado el gasto al hotel que lo acoge. Alrededor de la mitad de la clientela alojada en hoteles abona directamente el tributo al llegar a la recepción, y el resto lo asume a su cargo la empresa hotelera propietaria. De los primeros, el 30% 'es compensado' bien con bonos de gasto interno o con gratificaciones directas en bebidas o llamadas telefónicas. 'Al 20% de los turistas se lo cobran directamente, a secas', según un portavoz autorizado del sector hotelero.

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Según datos del Gobierno y de la patronal, varias de las grandes cadenas hoteleras -Melià, Barceló e Iberostar- asumen el pago mientras que Riu y Hotetur lo cobran a los turistas con retribuciones indirectas. Gran número de hoteles que cobran y compensan la ecotasa a sus clientes les hacen firmar una cesión de sus derechos de representación, ante el hipotético caso de que el Tribunal Constitucional sentenciase que el impuesto autonómico tiene que anularse. El Gobierno de la nación recurrió en su momento ante el Tribunal Constitucional la implantación de la ecotasa.

Los operadores internacionales -los que gestionan la venta de los paquetes y controlan indirectamente la actividad turística balear- no cargan la ecotasa en sus ofertas y han batallado contra su imposición.

La asociación de consumidores alemanes registró una serie de quejas en las primeras semanas de mayo al estimar que los afectados debían haber sido advertidos de los cambios en sus gastos con cuatro meses de antelación. Los mayoristas europeos no van a atender las demandas de sus clientes porque el impacto del cobro añadido de un euro por día no supera el 5% del precio total contratado.

La patronal hotelera de Baleares, contraria a la ecotasa y enfrentada por ese motiuvo al Ejecutivo autonómico, espera que los meses de julio y agosto 'serán más o menos buenos' y que 'en setiembre y octubre se salvará la temporada'.

Los hoteleros precisan que 'menos del 40% de los turistas (los que residen en hoteles o apartamentos) pagan la ecotasa'.

'Se cumple la ley, se paga la ecotasa y se ha desdramatizado la situación', afirma el portavoz de los hoteleros, 'pero el cúmulo de mensajes expandidos por la prensa de Alemania, más los dos años de polémica sobre masificación, sobre la inseguridad y acerca de que los alemanes no son bienvenidos, más los mundiales de fútbol, provoca una caída espectacular del turismo, en algunos casos del 20%'.

La Federación de Hostelería de Mallorca desmiente que exista un 'efecto psicológico de rechazo a la ecotasa'.

Los empresarios y el Partido Popular de Baleares mantienen la esperanza de que el Tribunal Constitucional dé la razón al recurso presentado por el Gobierno de la nación y derogue la ecotasa.

El principal promotor político del impuesto ecológico, el consejero de Turismo Celestí Alomar, defiende que el recorrido de la ecotasa 'no tiene incidencia económica en el precio global de la estancia, y la contribución que se pide es mínima respecto a los beneficios que se obtendrán para los turistas y para los residentes'.

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