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La televisión prueba que policías de civil abrieron fuego en Buenos Aires

El gobernador bonaerense acepta la dimisión del responsable de Seguridad de la provincia

Las imágenes de las cadenas de televisión que retransmitieron en directo los incidentes del pasado miércoles en Buenos Aires desde los accesos al puente, y de los camarógrafos, que recogieron luego la persecución desatada en las calles cercanas, prueban la participación activa de los policías de civil y de los efectivos de la Prefectura Naval, una fuerza federal dedicada a la vigilancia y control en puertos y fronteras fluviales. Los incidentes causaron dos muertos.

Las temidas patotas de la policía bonaerense, bandas de agentes de paisano disparando armas fuera de registro cargadas con balas de plomo, y grupos de combate de la Prefectura Naval también participaron de la brutal represión del pasado miércoles a una marcha de piqueteros que se proponía cortar el tránsito sobre el Puente Pueyrredón, que une la capital federal a la provincia de Buenos Aires por el sur de la ciudad, y que dejó como saldo dos manifestantes asesinados por la espalda.

El gobernador de Buenos Aires, Felipe Solá, que ya había descabezado a la cúpula de la policía bonaerense y ha pasado a la reserva a otros cien miembros de este cuerpo, aceptó la renuncia del ministro de Seguridad y Justicia de la provincia, Luis Genoud, responsable político de la policía.

En las imágenes de televisión se ve a policías de paisano disparando armas de fuego contra los manifestantes que huyen y recoger luego los casquillos para ocultar la prueba de que ésas eran balas de plomo. Las patotas, como se las llama en la jerga policial, funcionan en los hechos, a diario y en la vida cotidiana, como los siniestros 'grupos de tareas' dedicados al secuestro, la tortura, el asesinato y la desaparición de personas organizados por el coronel Ramón Camps cuando fue designado jefe de la policía bonaerense durante la dictadura en los años setenta.

A su vez, el prefecto Juan José Beltritti, jefe de la Prefectura Naval, admitió que su fuerza había participado con un batallón de 24 efectivos para 'acordonar el puente con tropas antidisturbios y liberar el tránsito' de coches. El alcalde de Avellaneda, Óscar Laborde, dijo que un empleado del municipio fue alcanzado por una bala 'de plomo' disparada por un agente de la Prefectura. Dos periódicos de Buenos Aires, Clarín y Página 12, reprodujeron ayer imágenes tomadas por la televisión y fotografías en las que se ve disparar a policías de paisano y a efectivos de la Prefectura por las calles de Avellaneda. Por otra parte, además de las fotografías, los testimonios recogidos por el fiscal coinciden en que fue uno de estos cuatro policías, el comisario Alfredo Franchiotti, el oficial Carlos Jesús Quevedo, el suboficial Alejandro Gabriel Acosta y el cabo Lorenzo Colman, el que asesinó por la espalda a Darío Santillán, uno de los piqueteros muertos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de julio de 2002