Dos helicópteros rescatan a los primeros científicos del buque preso en la Antártida

La arriesgada evacuación, que permitió recoger a 21 investigadores rusos, proseguirá hoy

El rescate ha comenzado. Dos helicópteros surafricanos iniciaron ayer la evacuación de los pasajeros del buque Magdalena Oldendorff, preso en el mar helado de la Antártida desde el pasado día 11 con 107 personas a bordo. De ellas, 79 son científicos rusos. Las aeronaves aprovecharon una mejoría del tiempo para rescatar a 21 investigadores y aprovisionar de alimentos al buque, donde sólo quedaba comida, racionada, para poco más de dos semanas. Fue un viaje arriesgado. Las aeronaves volaron 700 kilómetros, casi siete horas, y sólo con unas cuatro de luz.

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Alivio. Tras más de dos semanas atrapados en el hielo, el pasaje y la tripulación del Magdalena Oldendorff recibieron ayer los primeros socorros. Dos helicópteros surafricanos Puma Oryx realizaron sendos vuelos y evacuaron a 21 científicos rusos, según informó una portavoz de la compañía holandesa de salvamento Smit Marine, con sede en Ciudad del Cabo. Aseguró que los vuelos, que proseguirán hoy, se harían al límite de riesgo.

Las aeronaves, embarcadas en el buque surafricano Agulhas, aprovecharon una mejoría del tiempo para despegar de la cubierta del navío, detenido a 190 millas náuticas (352 kilómetros) del Magdalena Oldendorff, buque de propiedad alemana. El grosor del hielo impidió al navío surafricano acercarse más, so pena de quedar también preso. Los helicópteros aprovecharon que el viento había amainado hasta los 12 nudos por hora (22 kilómetros) para emprender vuelo desde una cubierta que previamente se había calentado para facilitar la operación. Los pilotos tuvieron que salir de noche para poder llegar con claridad al lugar del rescate (a estas alturas del año hay unas cuatro horas de luz diarias en la zona). Además, recorrieron una distancia superior a la considerada como máximo óptimo por cada vuelo (277 kilómetros).

Después de tres horas y veinte minutos de vuelo, los helicópteros se posaron sobre la pista de hielo que los tripulantes y pasajeros del Magdalena Oldendorff habían acondicionado en los últimos días cerca del navío. Allí depositaron más de 300 kilos de alimentos. En el primer viaje llegaron algunos de los artículos ya agotados a bordo, como el azúcar (90 kilos) o los cigarrillos. También se abasteció al buque de café, mantequilla y artículos que, como las salchichas alemanas o el queso camembert, permitirán variar la dieta y aliviar el racionamiento. La gambuza sólo tenía provisiones hasta mediados de julio.

El pasaje y la tripulación del Magdalena Oldendorff acogieron con enorme alegría la llegada de los helicópteros. Está previsto que hoy viernes reanuden los vuelos y realicen cuatro desplazamientos para rescatar a más de 40 personas. Las previsiones meteorológicas señalan que el viernes se mantendrá la relativa bonanza. Luego vendrá un empeoramiento. Las temperaturas en la zona rondan los 15 grados bajo cero. Si aumenta el hielo, el Agulhas tendrá que alejarse del Magdalena.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 27 de junio de 2002.

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