Cocas de Sant Joan en mal estado intoxican a 650 personas en Torroella

27 afectados tuvieron que ser hospitalizados, entre ellos una mujer con pronóstico grave

Unas 800 cocas de Sant Joan -en total, unas 6.500 raciones- elaboradas en una panadería pastelería de Torroella de Montgrí (Baix Empordà) han dejado tras de sí al menos 650 personas afectadas por vómitos, fiebre, diarrea y dolor de estómago. Una treintena de afectados tuvieron que ser hospitalizados, entre ellos una mujer de 63 años con pronóstico grave. El cuadro clínico que presentan los afectados es compatible con una infección por salmonela, según el Departamento de Sanidad, que ha cerrado el establecimiento, donde los inspectores detectaron 'falta de higiene'.

El número de intoxicados podría aumentar en los próximos días, ya que el periodo de incubación de la salmonelosis -que se apunta como el origen de la infección- es de entre 6 horas y 10 días. Los primeros casos de intoxicación se declararon durante la misma noche de Sant Joan, pero ayer los ambulatorios de la zona seguían recibiendo un goteo interminable de afectados. Todos habían consumido coca de Sant Joan elaborada en la panadería pastelería Gusó de Torroella de Montgrí, un municipio de unos 8.000 habitantes del Baix Empordà. Los síntomas se repetían en todos los afectados: fiebre alta, diarreas, vómitos y fuertes dolores abdominales.

En la mayoría de los casos no se ha requerido hospitalización. De los 27 en que fue preciso el ingreso, el que reviste mayor gravedad es el de una mujer de 63 años que ayer permanecía ingresada en la unidad de cuidados intensivos del hospital Josep Trueta de Girona.

Según los primeros indicios, y a falta del resultado de los análisis de laboratorio, la toxoinfección alimentaria parece tener su origen en una infección por salmonela originada por la crema, un ingrediente común de la típica coca de Sant Joan.

A los 650 casos que el Departamento de Sanidad tenía registrados ayer hay que añadir los afectados que optaron por superar la intoxicación en sus domicilios. El delegado de Sanidad de Girona, Joaquim Casanovas, explicó que una parte de los clientes de la pastelería podían ser residentes de fin de semana que ya han regresado a sus domicilios, por lo que será difícil precisar el alcance de la intoxicación.

La treintena de ingresados se reparten en centros de Girona y Barcelona, tres de ellos en el Hospital de Manresa. Unas 60 personas afectadas residen en Barcelona y su área de influencia.

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El obrador de pastelería del establecimiento que supuestamente causó la infección ha sido cerrado cautelarmente por la delegación de Sanidad de Girona, a raíz de que los inspectores detectaran 'falta de higiene'. La panadería podrá continuar abierta porque los materiales que manipula no entrañan tanto riesgo. El delegado de Sanidad explicó que este tipo de errores de producción o manipulación pueden achacarse a una gran demanda de un producto en un momento determinado; por ejemplo la coca de Sant Joan, en cuya elaboración un establecimiento puede verse desbordado. El establecimiento implicado vendió en tres días unas 500 cocas grandes, de unas 10 raciones, y 300 de cinco raciones.

La gran cantidad de afectados que acudían al Centro de Atención Primaria (CAP) de Torroella de Montgrí obligó a anular las consultas programadas para ayer. El ambulatorio movilizó a todo el personal médico disponible para atender en exclusiva al alud de demandas de intoxicados por la coca de Sant Joan.

Familias enteras -con padres, hijos y abuelos afectados- acudieron a los centros de urgencias con los mismos síntomas: vómitos, mareos, diarreas y, en algunos casos, intensos dolores abdominales. Uno de los afectados, que reside en el Baix Empordà y no descarta presentar una demanda contra la panadería, relataba ayer que su hijo fue el primero en mostrar los síntomas. 'Después', explicó, 'fuimos cayendo toda la familia como moscas y en seguida nos dimos cuenta de que había sido la coca'.

Todos los afectados coincidían ayer en señalar que el producto no ofrecía sospechas de estar en mal estado. 'La coca estaba muy buena', afirmaban.

El ambulatorio de Torroella de Montgrí es el centro que ha atendido un mayor número de afectados, aunque también los centros asistenciales de L'Estartit, Palafrugell, La Bisbal o Palamós han recibido a un importante contingente de afectados. Las personas que debieron ser ingresadas permanecían ayer en los hospitales de Palamós, Josep Trueta de Girona, en la Clínica Girona y en el Hospital de Manresa.

Entre la mañana del domingo y la del lunes, el CAP de Torroella se vio completamente desbordado y debió atender a unas 270 personas. Muchos de los afectados decidieron ayer acudir al médico después de enterarse, gracias a los medios de comunicación, que los síntomas que presentaban podían deberse a esta intoxicación masiva. Algunos afectados reconocieron haberse sentido alarmados ante la noticia porque desconocían que las consecuencias de la intoxicación son geneneralmente de escasa gravedad.

Tras ser atendidos por los médicos, la mayoría de los afectados regresaban a sus domicilios, donde deberán seguir el tratamiento prescrito para cortar las diarreas y vómitos y evitar la deshidratación.

El Departamento de Sanidad recordó ayer que dispone de un teléfono de información para responder a las dudas de los afectados (902 111 444).

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