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CUMBRE DE LA UE EN SEVILLA

Los ministros de Economía de la UE pactan el equilibrio presupuestario para 2004

Francia condiciona el acuerdo a conseguir un crecimiento del 3% en los dos próximos años

El Consejo de Ministros de Economía y Finanzas de la UE, reunido en Madrid, consiguió en la madrugada de hoy alcanzar un compromiso para situar las cuentas públicas en equilibrio "o próximas al equilibrio" en 2004. La oposición radical de Francia fue salvada, tras casi siete horas de reunión, mediante una fórmula que obliga al nuevo Gobierno a "una reducción del déficit suficiente" en 2003 mediante medidas que incluyen una "completa reforma" del sistema de pensiones. Francia condiciona el cumplimiento del acuerdo a conseguir un crecimiento económico del 3% en 2003 y 2004.

El comisario de Asuntos Monetarios, Pedro Solbes, admitió que el pacto "abre algunas incertidumbres". El Ecofin logró aprobar el documento sobre las Grandes Orientaciones de la Política Económica (GOPE) para 2002, que hoy se elevará a la cumbre de Sevilla. El acuerdo fue adoptado "por unanimidad", según explicó el vicepresidente segundo y ministro de Economía español, Rodrigo Rato, presidente de turno del Ecofin, supone lograr el objetivo de "equilibrio o próximo al equilibrio" en todos los países de la UE para el año 2004.

Frente a lo acordado en la pasada cumbre de Barcelona, que establecía el equilibrio o el superávit como meta, el Ecofin de ayer se queda en paso atrás. Los ministros de Economía de la UE se conformarían ahora con estar en el año 2004 en una situación "próxima al equilibrio", lo que da un margen de medio punto del PIB. Las incertidumbres sobre la recuperación económica han pesado más que el logro de la mágica cifra del déficit cero.

Esa menor ambición responde a los reparos que bastantes de los países de la UE habían planteado al documento elaborado por la Comisión Europea después de la cumbre de Barcelona. Francia ha liderado el movimiento de oposición, con tanta contundencia que, finalmente, ha logrado una serie de cláusulas especiales que dejan al país galo bastante margen para desabrocharse el cinturón si las circunstancias aprietan.

Reforma de las pensiones

Según las conclusiones leídas por Rato al término del Ecofin, Francia acepta las grandes orientaciones aprobadas ayer. Garantiza el cumplimiento del Pacto de Estabilidad, lo que significa situar su déficit público en todo caso por debajo del 3% del PIB. Se compromete también a un control muy estricto de sus cuentas públicas y garantiza que cualquier reducción de impuestos será neutral en 2002; es decir, se compensará con un recorte de gastos. Para el año 2003, Francia asume que llevará a cabo una reducción del déficit suficiente que le sitúe en condiciones de conseguir un resultado próximo al equilibrio en las finanzas públicas en el año 2004. Igualmente, Francia se ha comprometido a que "sin ningún retraso" aplicará una amplia política de reformas estructurales para aumentar el potencial de crecimiento de su economía y para la reducción de su nivel de deuda y de gasto. Entre estas medidas se encuentra una "amplia" reforma del sistema de pensiones. El comisario Solbes se mostró satisfecho del acuerdo alcanzado, si bien dijo que abría "algunas incertidumbres" sobre el futuro.

En las horas previas a la reunión de los ministros europeos, el vicepresidente segundo y ministro de Economía español, Rodrigo Rato, presidente de turno del Ecofin, multiplicó los contactos en aras de alcanzar un acuerdo para salvar el Pacto de Estabilidad, amenazado de quiebra. Este acuerdo obliga a los países de la Unión Europea (UE) a que su déficit público no sobrepase el 3% del PIB y a tender al equilibrio. El consenso se plasmó en el documento sobre las grandes orientaciones sobre política económica (GOPE) para 2002, aprobado ayer por unanimidad, aunque el Ecofin sólo necesitaba de una mayoría cualificada.

Francia acaba de estrenar Gobierno y argumentaba que, antes de atarse en corto frente a sus socios de la UE, debía esperar a finales de mes a conocer los resultados de la auditoría encargada sobre las cuentas públicas. Frente a una estimación del anterior Gobierno socialista, que situaba el objetivo de déficit entre el 1,8% y el 1,9% del PIB para 2002, las nuevas previsiones se orientan más al 2,5%.

Para cumplir el compromiso planteado ayer al Ecofin, Francia tendría que situar sus cuentas públicas muy próximas al equilibrio en dos años tras un programa de reformas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de junio de 2002