La revuelta campesina paraliza las privatizaciones en Paraguay

Los campesinos de Paraguay desconvocaron ayer las movilizaciones después de lograr que el Congreso suspendiera el plan de privatizaciones, un duro revés para el Gobierno de Luis González Macchi. El Partido Colorado, que rige Paraguay desde 1947, dio la puntilla al plan de su propio Gobierno al pedir públicamente la suspensión de las privatizaciones. Esto ocurrió después de varias jornadas de movilizaciones y enfrentamientos con la policía. Miles de campesinos situados a 150 kilómetros de la capital amenazaban con llegar a Asunción para presionar contra el proceso de privatizaciones.

La marcha atrás de las privatizaciones, incluyendo la empresa telefónica estatal, prevista inicialmente para el 14 de junio, es un durísimo revés para Macchi. Éste llegó al poder en 1999 tras la fuga del presidente Raúl Cubas y el asesinato, cinco días antes, de su vicepresidente Luis María Argaña. Ayer se iba a presentar en el Parlamento una petición de juicio político contra Macchi y crecen las peticiones de elecciones anticipadas. Los ingresos que iba a generar la venta de la compañía (200 millones de dólares por la empresa telefónica y 200 más para inversión directa) eran esperados como agua de mayo. El Gobierno había planificado sufragar obras estructurales con el dinero, que había sido contemplado como el motor para la reanimación de una economía que no crece desde hace 20 años y se achica desde 1995.

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