La retirada del requisito para ejercer la docencia choca con el perfil de plazas hecho por Educación

El acuerdo de plantillas preveía que 'todo el profesorado' conociera las dos lenguas oficiales

La sorpresiva retirada de la acreditación del conocimiento del valenciano para 'ejercer' la docencia en el decreto publicado el jueves por el Consell -que sólo mantendrá el requisito para el 'acceso' por primera vez al cuerpo de funcionarios- resulta contradictoria con las propias resoluciones oficiales acordadas y ratificadas en mayo de 2001 en el Diari Oficial, en las que la Generalitat exigía que, 'dada la cooficialidad del valenciano y del castellano, todo el profesorado de la Comunidad debería tener la capacitación lingüística y técnica en las dos lenguas'.

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La primera consecuencia visible del giro de 180 grados dado por la Generalitat al lento proceso de normalización lingüística, que parecía haberse reactivado hace un año con el anuncio del presidente Eduardo Zaplana de exigir el conocimiento del valenciano a todos los docentes que ejerzan en la Comunidad Valenciana -y que culminó en julio con el Pacte per la Llengua- es que la política de personal de la Consejería de Educación está en el aire.

Así lo reconocía el jueves por la tarde el propio responsable de la materia, José Antonio Rovira, ante los sindicatos, al conocerse que la publicación oficial del decreto que regula la próxima convocatoria de 1.674 plazas docentes no exigirá la acreditación del requisito lingístico. Un trámite necesario para 'la catalogación lingüística de las plantillas docentes de los institutos y secciones de Secundaria' contenida, precisamente, en el Acuerdo de Plantillas firmado por el consejero Manuel Tarancón y publicado el 25 de mayo de 2001 en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana.

'No sé si se aplicará el acuerdo', respondió Rovira a pregunta expresa de los representantes del STEPV y de CC OO en la reunión 'extraordinaria' sostenida el jueves para analizar la situación. En la práctica, el Acuerdo de Plantillas -que tenía 'la finalidad de dar continuidad en Secundaria a los programas de educación bilingüe del alumnado procedente de Primaria'- queda virtualmente roto.

Las consecuencias de esta política son una ruptura del modelo educativo bilingüe, al pasar del nivel de Primaria, donde los programas de enseñanza en valenciano y de inmersión lingüística implantados por el anterior gobierno socialista hasta 1995 han hecho posible que en la actualidad estudien 106.000 niños en valenciano, pero que pierde continuidad educativa a raíz de la llegada del PP, que impuso una relentización en la implantación de esta oferta en Secundaria, en un proceso que fue paralelo al retraso en la generalización de la LOGSE. En Secundaria, se reduce a 34.000 el número de jóvenes que pueden estudiar íntegramente en valenciano este curso.

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El STEPV anunció ayer que se reunirá el lunes por la tarde con el Grupo Parlamentario del PSPV para 'abordar la situación generada por estos acontecimientos que afectan a la Llei d'Ús i Ensenyament del Valencià' y que 'están convirtiendo el Pacte pel Valencià en un fraude a la sociedad valenciana'. Por su parte, CC OO alertó sobre 'el déficit para la calidad de la enseñanza valenciana que se producirá al favorecer que los funcionarios de carrera de otras comunidades autonómas que concursen para venir al País Valenciano, expulsen del sistema al profesorado interino con capacitación lingüística, que se verá desplazado '.

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