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Europa también sufre el problema

En la Unión Europea, las mujeres de entre 15 y 44 años tienen más probabilidad de morir o quedar gravemente heridas a causa de la violencia doméstica que por la malaria, el cáncer y los accidentes de tráfico juntos.

El maltrato doméstico es un asunto que afecta a toda Europa, incluidos los países escandinavos. El 40% de las finlandesas ha sufrido la violencia doméstica. En Suecia, el maltrato es a menudo premeditado, con previa bajada de cortinas y alza del volúmen del televisor. En el Reino Unido, el reguero de víctimas es de una frecuencia desoladora: una muerta cada tres días.

España, como presidenta de turno de la Unión Europea, se ha encargado de elaborar unas estadísticas con datos comparables sobre este fenómeno.

'La violencia doméstica es una vergüenza para los hombres. A mí, como hombre, me avergüenza y creo que los hombres europeos famosos deberían implicarse y aparecer en las campañas denunciándola, como estamos haciendo en el Reino Unido con futbolistas, actores y todo tipo de personas conocidas', declaró el secretario de Estado británico de Relaciones Laborales y Regiones, Alan Johnson, ante sus colegas europeos en un reciente debate ministerial sobre este asunto. Ese tipo de campaña es la que se está promoviendo el Gobierno canario con 20 personajes famosos de las islas.

Las campañas de información han roto en ocasiones el silencio de las víctimas, elevando de forma exponencial el número de denuncias. Las experiencias de Los Quince son diversas y, al mismo tiempo, muy parecidas.

Grecia, por ejemplo, ideó un curioso sistema para llegar hasta las víctimas: adosó información sobre el fenómeno y la necesidad de denunciarlo en la factura de la luz. El resultado fue una catarata de denuncias sobre un delito hasta entonces silenciado.

De los intercambios de experiencias se desprende que el fenómeno ha cobrado visibilidad, pero no que se haya logrado el objetivo principal de frenarlo. Y ello a pesar de que las leyes se han endurecido enormemente en algunos países, como en Suecia, donde se elevaron todas las penas relativas a este asunto hace cuatro años. Austria ha sido uno de los primeros países en introducir una novedosa medida: expulsar del hogar de forma fulminante a los agresores. Luxemburgo y Dinamarca ya se están planteando seguir el mismo camino.

Mientras tanto, y a falta de estadísticas más precisas, Anna Diamantopoulou, comisaria de Empleo y Asuntos Sociales, esgrime un dato desalentador para los europeos: una de cada cinco mujeres ha sufrido violencia alguna vez en su vida por parte de su pareja.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de abril de 2002