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Homenaje a la inquietante verdad de Sábato

El autor de 'El túnel' recibió ayer la medalla de oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid

Lleno total. Con la entrega de la medalla de oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid se iniciaron ayer los actos de homenaje a Ernesto Sábato (Rojas, Argentina, 1911) que han organizado esta institución y la editorial Planeta. Los aplausos estallaron varias veces durante la minúscula intervención de Sábato. Se limitó a dar las gracias. Por el homenaje, en primer lugar. Luego, la emoción lo quebró cuando dijo: 'En nombre de Argentina, agradezco a todos los españoles'. Se refería a la ayuda recibida por su país en estos difíciles momentos. Terminó refiriéndose a su obra: 'He procurado estar muy atento a esa inquietante y enigmática verdad que luego he querido transmitir en mi obra con la más alta y noble vocación'.

La medalla de oro del Círculo de Bellas Artes la han recibido Günter Grass, Antoni Tàpies, Rafael Moneo, Álvaro Siza o Carlos Fuentes, entre otros. No es una condecoración ni oficial ni administrativa ni política, comentó Juan Miguel Hernández León, presidente de la institución. Es el reconocimiento de un organismo privado que busca ser un lugar de encuentro cultural a una figura indiscutible, en este caso, de la literatura. Así que la celebración se inició dando la palabra a los escritores.

Fue un acto emotivo, como suele ocurrir en estos casos. César Antonio Molina, director del Círculo, fue cediendo sucesivamente la palabra a Rafael Argullol, Pere Gimferrer, Félix Grande y Fanny Rubio. Frente a Sábato, sentado en la primera fila, desde el escenario se le fueron devolviendo las gracias y se celebró su obra.

Así arrancaron el homenaje al escritor argentino, que continúa hoy a las 19.30 en el mismo Círculo de Bellas Artes con una conferencia, Los horizontes ante el abismo, que leerá Sábato después de ser presentado por el escritor italiano Claudio Magris. Por otra parte, también hoy, la Universidad Carlos III le hará entrega de la medalla de honor en un acto en el que participará José Saramago.

Rafael Argullol comenzó agradeciendo a Sábato, como lector, por haberlo hecho 'partícipe de la belleza'. Una belleza, dijo, que no es fácil ni epidérmica, sino profunda y contradictoria. Se refirió también al fuerte contenido ético de la obra del autor de El túnel y destacó su condición de 'escritor comprometido en el sentido más noble'. Terminó recordando un viaje de Sábato a Tubinga, a la universidad en la que coincidieron Hegel, Schelling y Hölderlin, y parafraseando a este poeta y a lo que Sábato recogía de él, concluyó rotundo: 'Busquemos lo que nos pertenece por lejano que esto esté'.

El corazón de las culturas

La lección que Pere Gimferrer recogió de Sábato fue la que recibió éste de los surrealistas: 'La poesía debe tener por objeto la verdad práctica'. Gimferrer había hecho previamente una excursión por los rusos del siglo XIX para subrayar, a propósito del lugar de Sábato, la influencia relevante que tienen los escritores que proceden de las periferias en el corazón de las grandes culturas.

Piedad y coraje. Esas dos palabras condensan para Félix Grande la trayectoria del escritor argentino. Inició su intervención leyendo un texto cargado de referencias que ilustraba la actitud de Sábato que, ante la 'adversidad y el estrago, no son sino bravatas del destino', ha defendido la libertad. Ese camino 'que no se acaba nunca'.

Fanny Rubio comentó que el único reconocimiento oficial por parte de España, el Premio Cervantes, se quedaba corto ante sus logros. Recordó la admiración de Graham Greene y Camus por El túnel, y lo reclamó como uno de los maestros de la literatura reciente escrita en español.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de abril de 2002