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Una bomba causa nueve víctimas en Perú dos días antes de la llegada de Bush

Ningún grupo se atribuye el atentado contra la Embajada de Estados Unidos en Lima

El terrorismo vuelve a desafiar a los peruanos. Cuarenta y ocho horas antes de la llegada a Lima del presidente George W. Bush, un coche bomba explotó, en la madrugada de ayer en España, frente a la Embajada de Estados Unidos, situada en un barrio residencial cercano al centro de la capital peruana. El saldo: nueve personas muertas, 40 heridas y decenas de edificios destruidos. Ningún grupo terrorista ha reivindicado el ataque. El presidente, Alejandro Toledo, anunció su regreso inmediato al país desde Monterrey (México), mientras Bush confirmó sus planes de llegar mañana a Lima.

La bomba estaba compuesta por 50 kilos de dinamita abandonados debajo o dentro de un vehículo estacionado en el centro comercial El Polo de Monterrico, situado en el distrito de Surco. El artefacto hizo explosión a las 22.50 del miércoles (5.50 de ayer, hora peninsular española), 30 minutos después de que dos llamadas anónimas alertasen del ataque a la Unidad de Protección de Embajadas y a la policía municipal de la zona.

Las primeras víctimas identificadas fueron el policía Saúl Díaz Herrera y el funcionario municipal Rafael Barzola. También murió un joven de 16 años llamado Eduardo, que se encontraba patinando por el centro comercial.

El ministro del Interior, Fernando Rospigliosi, explicó que las fuerzas de seguridad barajan la posibilidad de que el atentado haya sido perpetrado por terroristas internacionales, por fuerzas militares o policiales vinculadas con la red de corrupción del detenido ex asesor Vladimiro Montesinos, o por una combinación de fuerzas internas y externas. 'Estamos trabajando todas las hipótesis, en este momento no podemos descartar ninguna', recalcó el ministro.

Rospigliosi señaló que Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) también son investigados, pero dijo que la modalidad del ataque difiere de la practicada por estas bandas armadas, que, por lo general, robaban un automóvil horas antes de hacerlo explotar cargado con explosivos. El ministro se mostró convencido de que el atentado es una acción en contra de la visita oficial del presidente Bush, cuya llegada está prevista para mañana. Portavoces de Sendero Luminoso y el MRTA afirmaron desde la cárcel que ninguno de esos grupos están implicados en lo sucedido.

Una trabajadora del centro comercial relató a la prensa local que segundos antes de la explosión vio a dos sujetos abordar un automóvil pequeño, mientras que otros cuatro subieron a una camioneta. Según la misma versión, los vehículos abandonaron la zona a toda velocidad y menos de un minuto después se produjo la explosión.

El presidente de Perú, Alejandro Toledo, decidió anticipar su regreso a Lima desde Monterrey (México), donde asistía a la conferencia de la ONU sobre financiación del desarrollo. Toledo anunció que su Gobierno aplicará 'mano dura' contra el terrorismo y dijo que 'la democracia no tiene porqué ser débil con el terrorismo'. El presidente también hizo un llamamiento a los partidos políticos peruanos para que se unan 'en el objetivo de terminar con el terrorismo, que amenaza nuestras vidas, ahuyenta las inversiones y arriesga las posibilidades de generar empleo para nuestro pueblo'.

El Consejo de Ministros, tras una prolongada sesión de emergencia que concluyó pasadas las tres de la madrugada, hora local, ordenó reforzar las medidas de seguridad a nivel nacional puestas en marcha con motivo de la inminente visita a Perú de George W. Bush. El presidente estadounidense descartó un cambio de planes. 'Ningún terrorista insignificante podrá evitar que yo haga lo que tenga que hacer y eso es promover nuestra amistad en el hemisferio. Pueden apostar que voy a ir', afirmó Bush en declaraciones a los periodistas en la Oficina Oval de la Casa Blanca.

El acceso a la zona centro de Lima que circunda al Palacio de Gobierno fue cerrado totalmente por la policía tras el atentado. Las fuerzas de seguridad han tomado virtualmente las manzanas aledañas a la Plaza Mayor capitalina, donde el próximo sábado Bush se reunirá con Toledo y con los presidentes de Bolivia, Jorge Quiroga, y Colombia, Andrés Pastrana. El operativo de seguridad ha generado la protesta de gran cantidad de ciudadanos, a los que se impedía ayer llegar a sus centros de trabajo sin recibir mayores explicaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de marzo de 2002