Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Congreso exige ayudas para los afectados del síndrome pospolio

Más de 150.000 personas pueden verse afectadas por la enfermedad

La Comisión de Política Social y Empleo del Congreso aprobó el pasado miércoles una propuesta del PSOE que instaba al Gobierno a arbitrar medidas de apoyo para los enfermos del síndrome pospolio. Según la Asociación de Afectados de Polio y Síndrome Pospolio, que cita un estudio del Ministerio de Sanidad belga, aproximadamente el 40% de quienes tuvieron polio en su infancia sin sufrir secuelas y un 70% de quienes padecen problemas motrices padecerán el síndrome.

Las fuentes no se ponen de acuerdo en cuántas personas se beneficiarían de la medida. Oficialmente existen en España unos 30.000 afectados por la polio. Las asociaciones de poliomielíticos elevan esta cifra hasta los 300.000. La propuesta socialista (que fue enmendada por CiU) utiliza esta última cifra como más fiable. Extrapolando los datos del informe belga, el número total de afectados (actuales o futuros) puede superar las 150.000 personas. 'Cada vez que se habla del tema en los medios de comunicación llueven las consultas', afirma Lola Corrales, presidenta de la asociación.

La polio lleva años erradicada de España, y el objetivo de la Organización Mundial de la Salud es que desaparezca del mundo en 2005. Pero el síndrome aparece décadas después (más de 30 años) de que el enfermo de polio haya superado la infección del poliovirus, cuando ya ha superado los problemas motrices (la secuela más frecuente de la enfermedad) y están al final de su vida laboral. Esta recaída se manifiesta en forma de cansancio, debilidad y agravamiento de las dificultades, sobre todo motrices, derivadas de la enfermedad. También puede producir insomnio y depresión.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce la existencia de esta enfermedad, pero la legislación española todavía no. Por ello, según explica Lola Corrales, presidenta de la asociación, los afectados no consiguen que se les reconozca la discapacidad que les causa. Ello implica que no pueden acceder a ayudas para adquirir vehículos adaptados o pensiones.

La situación de los afectados se ha agravado desde marzo de 2000, cuando entró en vigor un decreto de 1999 que revisa las condiciones para conceder pensiones por minusvalía. 'El decretro no reconoce la polio como enfermedad incapacitante, así que mucho menos va a incluir el síndrome', explica Corrales.

La medida ya ha empezado a perjudicar a algunos enfermos. 'Tenemos el caso de un hombre de 42 años al que en 1975 se le reconoció una discapacidad del 33% [el mínimo para ser considerado minusválido y que se concedía a todos los poliomielíticos]; en 1983 lo revisaron y le dieron una discapacidad del 37%. Hace dos años consideraron que no padecía ninguna minusvalía', relata Corrales. Esta nueva valoración le hizo perder su contrato subvencionado por ser discapacitado. 'Afortunadamente, la empresa estaba muy contenta con él y le han hecho un contrato normal', aclara la presidenta de la asociación de afectados.

Esta situación ha sido recogida por la diputada socialista Inés Rodríguez al presentar su enmienda transaccional. 'El agotamiento y la debilidad es una de las quejas más frecuentes, y sus actividades son cada vez más dificultosas. Acuden a los servicios de inspección, vagan por las unidades de valoración y se les rechaza cualquier tipo de incapacidad', señaló la diputada.

Corrales recuerda que los ministros de Sanidad de la UE ya decidieron, a propuesta de Bélgica, que a estos enfermos se les ayude 'incluso con prestaciones de invalidez'. La presidenta de la asociación de afectados (cuya web es www.postpolioinfor.org, y el teléfono, el 686 000 171) resume de una manera más rotunda su situación: 'Nos han curado por decreto', afirma irónica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de marzo de 2002