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Sanidad cifra en 36.000 los posibles casos del síndrome pospolio

El Instituto Carlos III aconseja que se revise la concesión de discapacidad a los afectados

Por primera vez un organismo de la Administración, el Instituto de Salud Carlos III, ha reconocido el problema del síndrome pospolio. El informe se ha realizado en respuesta a una moción del Congreso, y tiene que ser aprobado por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, según fuentes del Ministerio de Sanidad. El Instituto Carlos III, que pertenece al departamento que dirige Ana Pastor, calcula que puede haber hasta 36.000 casos en los próximos años.

La Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del Carlos III describe el síndrome como 'fatiga progresiva, debilidad muscular y dolor', según Servimedia. También pueden aparecer problemas para tragar, respirar, atrofia muscular e insomnio. Estos síntomas se dan varias décadas después de que el afectado sufriera la parálisis típica de la poliomielitis, aunque hay casos en que la persona no ha experimentado problemas motores.

La cifra que da el Carlos III se refiere sólo a los posibles casos de síndrome pospolio entre los poliomielíticos con deficiencias motoras, por lo que el número de afectados podría ser mayor. Precisamente una de las recomendaciones es que se cree un registro de afectados. La asociación Afectados por Polio y Síndrome Pospolio calcula que podrían llegar a los 150.000.

Otro consejo de la Agencia de Evaluación es que se validen las escalas para la evaluación de alteraciones y discapacidades. Este punto es especialmente importante para los afectados, según explica la presidenta de la asociación, Lola Corrales. 'Muchas veces se les niega a los enfermos de pospolio una discapacidad y una pensión, con el argumento de que ya tenían la polio cuando empezaron a trabajar', afirma Corrales.

Por eso la asociación encuentra 'muy positiva' la ley 35/2002 del 12 de julio pasado sobre jubilación gradual y flexible, que reconoce que 'las reducciones anatómicas o funcionales existentes' al empezar a cotizar a la Seguridad Social 'no impedirán la calificación de incapacidad permanente' cuando estas 'reducciones se hayan agravado'. Aunque no nombra el caso del síndrome pospolio, esta disposición permitirá que quienes hayan empeorado pidan una revisión de su caso, explica Corrales.

La asociación también considera que 'con el informe se rompe por fin el silencio de la Administración'. Como ejemplo de este olvido oficial, Corrales muestra una carta enviada el 27 de julio de 2001 a la entonces ministra de Ciencia y Tecnología, Anna Birulés, pidiéndole una entrevista, y la respuesta del 4 de septiembre en el que 'por problemas de agenda' se rechazó la reunión.

Aun sin conocer los detalles del informe, Corrales valoró que en él 'se confirma todo lo que nosotros venimos afirmando desde que organizamos la asociación, hace dos años'. 'La pena es que en este tiempo se ha perdido la oportunidad de impulsar un programa de investigación europeo aprovechando la presidencia española de la UE [que acabó el 30 de junio pasado]', añade la presidenta de la asociación.

Precisamente, el Carlos III recomienda promover la investigación sobre los efectos de la edad y la actividad física en el síndrome, y que se creen técnicas objetivas para evaluar sus efectos.

[El teléfono de la asociación es el 686 000 171, y su web www.postpolioinfor.org].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de julio de 2002