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El unionista moderado David Trimble pide que Londres convoque un referéndum en el Ulster

La prensa británica especula sobre un nuevo anuncio de desarme por parte del IRA

El líder de los unionistas moderados, David Trimble, pidió ayer al Gobierno británico que convoque un referéndum sobre la unidad de Irlanda. Aunque el Acuerdo de Viernes Santo, firmado en 1998 y que abrió un proceso de paz en el Ulster, prevé esa posibilidad, si hay una mayoría a favor de una Irlanda unida, Trimble pide la consulta para todo lo contrario: demostrar que la mayoría de los norirlandeses sigue defendiendo el vínculo con el Reino Unido. Entretanto, la prensa especula con la posibilidad de que el IRA anuncie un nuevo gesto de destrucción de armas.

Trimble, que hizo este llamamiento nada más ser ratificado como líder del Partido Unionista del Ulster (UUP), intenta de esta forma ganarse al ala radical de su partido -que sigue persiguiendo su caída a pesar del balón de oxígeno de su fácil reelección de ayer- y contrarrestar por adelantado los dos próximos movimientos que se barruntan en el horizonte. La prensa británica y la irlandesa especulan con la posibilidad de que el IRA anuncie en los próximos días un segundo gesto de destrucción de parte de sus arsenales. Mientras, Trimble denunció el martes un supuesto acuerdo entre los republicanos y Londres para amnistiar a los terroristas del IRA, que siguen dispersos por el mundo, en contrapartida a su nuevo desarme.

El acuerdo de Viernes Santo de 1998 incluye la posibilidad de que los norirlandeses expresen mediante referéndum su voluntad de unificar la isla de Irlanda, pero ese extremo está pensado para el caso de que se perciba que hay efectivamente una mayoría partidaria de la unificación y con la condición de que pasen al menos siete años entre cada consulta. Esa mayoría no se percibe en estos momentos en el paisaje político y eso es precisamente lo que Trimble quiere demostrar: que la mayoría tanto de unionistas protestantes probritánicos como de republicanos católicos proirlandeses está por mantener el vínculo entre el Reino Unido e Irlanda del Norte.

Los católicos, divididos

La propuesta de referéndum, que se convocaría coincidiendo con las elecciones autonómicas de 2003, contó ayer con el apoyo de los católicos moderados del SDLP y una cauta indefinición de Londres, pero no parece que vaya a tener el apoyo de los republicanos radicales. El Sinn Fein estima que faltan unos 20 años para que los católicos constituyan la mayoría demográfica en Irlanda del Norte y empiecen a estar en condiciones de reclamar la unificación en referéndum. Mientras tanto, lo que más interesa a los partidarios de la paz es que los republicanos crean cada vez más en la vía política y cada vez menos en la vía armada para conseguir ese objetivo. Y en esa línea van las especulaciones sobre un eventual acto de desarme del IRA, el segundo desde que los mediadores internacionales certificaran en noviembre pasado la primera destrucción de esos arsenales.

El gesto del IRA sería, de hecho, el lanzamiento de la campaña electoral de su brazo político, el Sinn Fein en las elecciones generales de mayo próximo en la República de Irlanda. El Sinn Fein tiene ya un diputado en el Parlamento del sur de la isla, cuatro en Westminster y posibilidades de convertirse el año que viene en la fuerza católica más votada en Irlanda del Norte. Las encuestas señalan que en el Parlamento de Dublín podría aumentar mucho sus resultados y algunos sondeos le atribuyen hasta seis diputados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de marzo de 2002