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España es el país de la UE que menos ayuda a la familia, según Eurostat

Sólo el 2,1% del gasto destinado a protección social se dedica a los hogares

A la cola por partida doble. España es el Estado de la Unión Europea que menos gasta en protección social por habitante. También es el que destina menor proporción del gasto a ayudar a las familias, cuatro veces menos que la media europea, según un informe de la oficina estadística comunitaria, Eurostat. En paralelo, tiene la menor tasa de fecundidad de la UE (1,2 hijos por mujer). El plan de familia aprobado por el Gobierno sin presupuesto en noviembre es 'papel mojado', según el presidente de la Federación Española de Familia Numerosas, José Ramón Losana.

La protección social corre distinta suerte en Europa. España ocupa las peores posiciones. Así lo constata un reciente informe de Eurostat que analiza la evolución entre 1990 y 1999. Ese último año, los Estados de la UE destinaban a este capítulo una media del 27,6% de la riqueza nacional (Producto Interior Bruto, PIB). Lejos quedaba la aportación de España: con el 20%, ocupaba el penúltimo lugar, sólo por delante de Irlanda (ver gráfico). La mejor posición correspondía a Suecia (32,9%) y Francia (30,3%).

Al medir el gasto social por habitante en 1999, el informe de Eurostat concede a España el último puesto de los 15 países de la UE. Añade que, en términos reales, incluso bajó entre 1993 y 1996. Tras España se sitúan Irlanda, Portugal y Grecia. El mayor gasto por habitante corresponde a Luxemburgo, Dinamarca y Suecia.

2,2,% del PIB europeo

El informe de Eurostat también estudia el reparto del gasto social europeo en 1999 entre cinco tipos de prestaciones. Señala que la vejez y las pensiones derivadas del fallecimiento se llevan casi la mitad del desembolso total. Le sigue la sanidad. El tercer lugar corresponde a la familia y la infancia, capítulo al que la UE dedica una media del 2,2% del PIB. A continuación se sitúan el desempleo y el capítulo de vivienda y exclusión social.

España ofrece un perfil bastante distinto. Según Eurostat, es el país de la UE que menos gasto social dedica a la familia, el 2,1%, o sea cuatro veces menos que la media europea (8,5%). En cambio, casi duplica el desembolso medio en las prestaciones por desempleo. También dedica un porcentaje más alto a los capítulos de sanidad y vejez. Las prestaciones españolas en vivienda y exclusión social sólo alcanzan la mitad de la media de la UE (1,9% frente a 3,8%).

'Los datos de Eurostat confirman otros estudios anteriores y dejan clara la tendencia española a gastar poco en los capítulos sociales', afirma el presidente de la Federación Española de Familias Numerosas, José Ramón Losana. Considera que la situación es especialmente grave en el área familiar. 'El Plan Integral de Apoyo a la Familia que aprobó el Gobierno en noviembre es papel mojado. Todavía no se ha puesto en marcha ninguna medida', afirma. Ese conjunto de iniciativas, orientadas a incrementar la calidad de vida de las familias y a apoyar su papel como 'garante de la cohesión social', carecía de dotación presupuestaria.

La política familiar del Ejecutivo se inclina más por las desgravaciones fiscales para las familias que por las ayudas directas, tal como recogerá la reforma fiscal para 2003. El plan familiar del Gobierno también prevé ampliar el límite máximo de ingresos para acceder a las prestaciones de la Seguridad Social por hijo. 'Ahora el Estado sólo concede una ayuda mensual de 4.035 pesetas (24,25 euros) por hijo menor de 18 años a condición de que la renta anual de la unidad familiar sea inferior a 1.288.653 pesetas (7.744,96 euros)', puntualiza Losana.

Diferencias autonómicas

En cambio, comienzan a surgir ayudas directas de las comunidades autónomas a las familias en función del número de hijos. 'Ya existen en Navarra, Cataluña, Aragón y Galicia. Lo malo de esto es que empieza a haber una discriminación importante entre las familias según cuál sea su lugar de residencia', señala el representante de las familias numerosas. Aboga por un 'pacto nacional' que equipare -y aumente- las prestaciones.

La falta de ayudas a la familia influye en la natalidad española, desde hace años la más baja de la UE (en 2000 subió ligeramente hasta 1,23 hijos por mujer en edad fértil). Casi una de cada cuatro españolas tiene menos hijos de los que desearía, sobre todo por motivos económicos, según la Encuesta de Fecundidad realizada en 2000 por el Instituto Nacional de Estadística.

De hecho, existe una fuerte correlación entre las prestaciones sociales para la familia y las tasas de fecundidad (número de hijos por mujer en edad fértil). Así lo revelan las estadísticas de Eurostat. A mayores ayudas suele corresponder mayor natalidad, terreno en el que la inmigración desempeña un papel creciente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de febrero de 2002