_
_
_
_

Un guerrillero respaldado por EE UU

Jonas Savimbi nació en 1934 en la provincia angoleña de Bie, al sur del país, una de las zonas de Angola donde años de guerra civil han causado los mayores estragos. Hijo de un jefe de estación, hablaba correctamente inglés, francés y portugués, además de varias lenguas locales. Su conocimiento de idiomas le sirvió para forjar estrechos lazos personales con sus interlocutores además de proyectar una imagen moderna de su movimiento guerrillero. También se hacía llamar 'doctor', aunque su supuesto título universitario obtenido en Lausana, Suiza, era puesto en duda por muchos.

En 1966 creó UNITA (Unión Nacional para la Independencia Total de Angola) con el objetivo de luchar contra la dominación portuguesa del país. Sin embargo, cuando Portugal concedió la independencia a Angola el 11 de noviembre de 1975, UNITA se desmarcó de los procomunistas Frente Nacional para la Liberación de Angola y Movimiento Popular para la Liberación de Angola y dio inicio a una larga guerra civil que reproducía el escenario de la guerra fría. La URSS y Cuba respaldaban al Gobierno de Luanda y EE UU y Suráfrica ayudaban a UNITA. Savimbi se había autodefinido en una ocasión como 'maoísta', pero el presidente Ronald Reagan lo recibió en la Casa Blanca, le calificó como un campeón de la lucha contra el comunismo y le suministró ayuda a través del Zaire de Mobutu Sesé Seko.

Más información
El Ejército y la guerrilla de UNITA firman la paz en Angola tras 27 años de guerra

Savimbi invitaba por entonces a congresistas de EE UU y periodistas a su cuartel general de Jamba y allí hablaba de la necesidad de implantar la democracia en Angola, pero desertores de UNITA le acusaban de ser incapaz de escuchar una sola crítica y de administrar el territorio dominado por UNITA como si fuera de su propiedad.

En 1992, tras firmar un acuerdo de paz, se presentó a una elecciones y perdió y tras varios sangrientos episodios volvió a retomar las armas en 1998, en una lucha que, finalmente, ha terminado con su vida.

Conocer lo que pasa fuera, es entender lo que pasará dentro, no te pierdas nada.
SIGUE LEYENDO

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_