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Una inmobiliaria reclama 108 millones de euros por sus terrenos en Abandoibarra

La firma reclama el uso urbanístico de 20.000 metros cuadrados comprometido hace dos años

La inmobiliaria Vallehermoso ha interpuesto una demanda judicial contra la sociedad Bilbao Ría 2000, encargada de la revitalización urbanística del área metropolitana, en la que pide 108,1 millones de euros (18.000 millones de pesetas). La inmobiliaria reclama el aprovechamiento urbanístico de 20.000 metros cuadrados en el área de Abandoibarra, que adquirió hace varios años, retrasado por la persistencia de las vías de Renfe en esta zona. Este conflicto surge cuando se plantea además una modificación del plan de Abandoibarra por las exigencias de la Diputación.

Vallehermoso, una de las mayores inmobiliarias de España, compró la pasada década al Instituto Nacional de Industria (INI) los derechos edificatorios sobre 20.000 metros cuadrados en Abandoibarra, pues Astilleros Españoles -dependiente del INI- tenía terrenos en esta entonces desahuciada zona. El INI, según fuentes municipales, fue la única institución pública que no cedió sus terrenos a la sociedad Bilbao Ría 2000 para la puesta en marcha del plan de Abandoibarra, la operación urbanística más ambiciosa de la metrópoli, que convertirá sus 32 hectáreas en el nuevo Ensanche de Bilbao.

La operación de compra de los terrenos de Astilleros, que estaban situados entre el actual puente de Deusto y el Palacio de Congresos Euskalduna, se limitaba a los derechos de edificabilidad, por lo que las autoridades eran las que decidían en qué zona de Abandoibarra se concedía esa opción urbanística. Tras analizar varias posibilidades, Bilbao Ría 2000 decidió conceder a Vallehermoso la opción de construir en el área comprendida entre el Museo Guggenheim y el puente de Deusto. El plan urbanístico de Abandoibarra reserva a la inmobiliaria dos bloques de oficinas de ocho plantas justo donde se hallan ahora las vías de mercancías de Renfe, al lado del puente de Deusto y junto a la futura torre de la Diputación que unificará todas sus sedes en un único edificio. Esta oferta satisfacía a Vallehermoso, según las fuentes consultadas.

El acuerdo suscrito entre ambas partes establecía la concesión de este aprovechamiento para hace dos años, según confirmó un portavoz de Bilbao Ría 2000. El plazo no se pudo cumplir debido a la persistencia de las vías de Renfe, cuya eliminación depende del desarrollo de la estación de mercancías del Puerto de Bilbao, lugra al que se trasladarán. Este proyecto ha sufrido varias demoras y finalmente estará disponible en marzo, con lo que para abril o mayo Abandoibarra quedará libre de instalaciones ferroviarias. 'Ha sido un problema de plazos', aduce Bilbao Ría 2000.

Cambio de todo el plan

Vallehermoso planteó inicialmente una reclamación administrativa ante el Ayuntamiento de Bilbao y la sociedad de revitalización urbanística. Pero ambas entidades rechazaron sus planteamientos, por lo que la inmobiliaria presentó a finales del pasado año un recurso contencioso-administrativo, que ahora está pendiente de resolución por los juzgados de Bilbao. En la demanda exige una compensación de 108,1 millones de euros (18.000 millones de pesetas).

La situación puede complicarse aún más con la pretensión de la Diputación vizcaína de cambiar el plan urbanístico de Abandoibarra para ampliar su torre de 34 plantas. El diseñador del proyecto global, el argentino César Pelli, ha propuesto el aumento de la superficie de la torre eliminando precisamente los dos bloques de oficinas reservados a Vallehermoso.

Esta propuesta, que fue analizada el pasado martes en la sede de la Diputación, obligaría a modificar el plan de Abandoibarra, cuando está en obras desde hace dos años. El proyecto, una inversión de 66 millones de euros (11.000 millones de pesetas), a los que hay que añadir otros 99,1 millones de euros de la iniciativa privada, ya sufrió demoras y varias modificaciones hasta que fue definitivamente aprobado en abril de 1999.

La actual situación política en el Ayuntamiento bilbaíno, con el equipo de gobierno en minoría, supondría un obstáculo más para consensuar cualquier cambio. A las críticas de la víspera del PP, ayer se unió el grupo municipal de IU, que censuró 'el contenido especulativo que pretende dejar a Bilbao sin 11.000 metros cuadrados de zonas verdes'. La concejal Julia Madrazo criticó el 'secretismo' de los posibles cambios del plan y acusó a las instituciones bilbaínas de convertirse en la 'inmobiliaria más especuladora del mercado'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de enero de 2002