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La Fundación Lipchitz dona 20 esculturas al IVAM

La Fundación Lipchitz anunció ayer en Nueva York la donación al Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) de una veintena de obras del escultor Jacques Lipchitz cuyo valor en el mercado del arte superaría los 16,5 millones de dólares (14,5 millones de euros, 3.185 millones de pesetas). Hanno Mott, uno de los responsables de la fundación que gestiona el legado del escultor francés nacido en Lituania (1891-1973), afirmó que habían decidido realizar esta donación para completar los fondos que el IVAM tiene de Lipchitz.

'Vimos la nueva sala permanente de Lipchitz que instaló el IVAM, y pensamos que la donación permitirá expandir su colección de esculturas con una amplia visión retrospectiva, desde sus orígenes hasta la etapa cubista, incluyendo sus obras posteriores', explicó Mott, hijo de la viuda de Lipchitz, Yulla. La fundación aún no ha determinado la lista de obras donadas, pero Mott confirmó que rondarán la veintena de yesos (originales de los bronces), que podrían estar expuestos en el IVAM en el verano. Conocedor de Valencia y admirador de Manolo Valdés, el pintor y escultor valenciano afincado ahora en Manhattan y fundador del extinto Equipo Crónica, Mott estimó imposible saber el valor de las obras, pues son piezas que nunca han salido al mercado (los estatutos de la fundación lo impiden). Otros expertos estimaron que podría superar los 16,5 millones de dólares por su calidad y relevancia.

Sala monográfica

Kosme de Barañano, director del IVAM, que se trasladó a Nueva York el pasado fin de semana para la operación, resaltó que la donación es muy significativa porque Lipchitz está considerado como uno de los siete mejores escultores del siglo XX. 'Esta donación permitirá crear una sala monográfica especial para Lipchitz y convertirá el IVAM en el museo español con la mejor retrospectiva de este escultor'.

La Fundación Lipchitz ya donó en 1994 cinco obras de bronce al IVAM, una donación parecida a la que recibió antes el Reina Sofía de Madrid. En 1997, el IVAM realizó una gran retrospectiva, comisariada por José Francisco Yvars.

Barañano, que tuvo incluso la opción de poder preseleccionar las obras, resaltó que lo previsible es que la donación, que no tiene ninguna condición, sean los yesos originales que realizó el escultor. 'Los yesos y terracotas son más importantes que las obras en bronce mismas' ya que cuentan con las huellas personales del artista. 'Es lo más original que se puede conseguir', concluyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de enero de 2002