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'Me sentía marginado y solo. Más solo que nunca'

Pregunta. ¿Qué representa para usted esta colección?

Respuesta. En el fondo, es una colección muy sensual que no se basa en el sexo. Es un suspiro. Para mí, el porno chic es la ignominia, lo peor. Horrores propagados por un pequeño grupo, una pequeña parte de la moda que hace mucho ruido pero está lejos de la vida.

P. ¿Usted ha sido el artista de los conflictos?

R. No reniego de los conflictos. Pero era más joven. Y además, ahora, ya no existe la alta costura. Ninguna casa puede llegar al nivel de elegancia. Yo conozco las transparencias desde hace mucho tiempo... Lo importante, con ellas, es conservar el misterio.

P. ¿Qué ha motivado de su retirada de la alta costura?

R. Estamos en un mundo de desorden y decadencia. Este combate por la elegancia y la belleza me causaba mucha tristeza. Ya no me sentía parte de ese mundo... Me sentía marginado y solo. Más solo que nunca. Esto es, en parte, lo que ha motivado mi decisión.

P. En sus talleres se siente la tristeza, la emoción...

R. Es una casa de amor, basada en el amor. Yo sólo tenía un modelo, la casa Dior. En su taller, he aprendido no sólo a hacer vestidos, sino también a comprender la exigencia extraordinaria que exigía una casa de moda fundada en el respeto y el amor. Estoy triste. Vamos a continuar con la clientela hasta julio. Tendremos todavía mucho amor. Es una profesión que causa mucho malestar, pero que también da muchas alegrías.

P. Y ¿después?

R. Trataré de escribir una novela. He escrito mucho durante cinco o seis años. Era una gran pasión. Se trata de poemas en prosa. Es necesario que reencuentre esta vena. En los últimos diez años he escrito cada vez menos. Fue François Marie Banier, uno de mis amigos, el que me animó. Mostró algunos de mis textos a Nathalie Sarraute, y me dijo: 'Si sigues escribiendo así, conseguirás más celebridad que con tu profesión'.

P. ¿Cómo se ve a sí mismo?

R. Ya no consigo expresar lo que quiero decir a través de mi profesión. Y esto es lo más importante. Se trata de un modo de vestir que se adaptará al futuro. Ya he lanzado las líneas maestras. Creo que he hecho lo máximo por la emancipación de las mujeres. He creado vestidos para el siglo XXI. No creo que haya habido grandes revoluciones.La revolución se hizo en el siglo XX. Comenzó con la noción de la libertad. Es en esa época cuando conocí a Andy Warhol, un hombre orquesta. Ha marcado nuestra época. Hoy, busco algo distinto en lo que hago. Si supiera qué, se lo diría.

P. ¿Qué es lo que más teme?

R. La soledad. Quisiera seguir manteniendo la serenidad y no sentirme perdido.

P. Se dice que es inaccesible

R. Es falso. Soy abierto. Mi sueño es poder abrirme a todo aquello que pueda aportarme calma.

P. ¿Qué último mensaje quiere enviar a las mujeres?

R. Les diría primero: 'Contad, sobre todo, con vuestra seducción'. Pero el diálogo con ellas no se ha terminado. Mi vida es una historia de amor con las mujeres. Espero que no se termine aquí. Cuando pienso en toda la gente que voy a dejar, siento mucha pena. Continuaré sorprendiendoos. Quién sabe, Chanel volvió a comenzar a los 71 años.

© Le Monde

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de enero de 2002