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LA SITUACIÓN EN EL PAÍS VASCO

El PSOE propone que el Pacto Antiterrorista busque cómo garantizar las listas municipales

Zapatero exige al 'lehendakari' que su Gobierno esté 'codo con codo' con los ediles amenazados

José Luis Rodríguez Zapatero se comprometió ayer en San Sebastián a tomar la iniciativa para que las elecciones municipales del próximo año puedan realizarse en Euskadi en condiciones democráticamente aceptables. El líder socialista propuso la celebración de una próxima reunión monográfica del Pacto Antiterrorista para analizar fórmulas que permitan a socialistas y populares, sometidos a la amenaza de ETA y sus acólitos, concurrir en libertad y en igualdad de condiciones con los nacionalistas, a los comicios locales de 2003, en los que todos los partidos volverán a medir las fuerzas.

El líder del PSOE exigió además al lehendakari, Juan José Ibarretxe, y al Gobierno vasco que se comprometan en este desafío de garantizar la igualdad de concurrencia de todos los partidos que se presentarán a las urnas. 'Exigimos que se pongan manos a la obra en esta tarea, que estén codo con codo con los concejales que se ven amenazados, con los que sufren, con los que pueden tener dudas de poder comparecer', afirmó. Zapatero hizo esa promesa y asumió tal compromiso ante decenas de militantes socialistas que ocupan concejalías en Euskadi. Una actividad que les supone llevar escolta y asumir la presión y el riesgo permanente de ser objetivo de los violentos por representar a su partido.

Esta presión sistemática ha supuesto un goteo sucesivo de deserciones de los concejales socialistas, además de la que experimentan en este mismo sentido los ediles del PP. Desde la ruptura de la tregua, 15 concejales socialistas han presentado su dimisión (otro más fue asesinado), lo que hace temer por la posibilidad de que el PSE-EE, que había incrementado considerablemente su presencia municipalista en los años de pacto con el nacionalismo moderado, halle serias dificultades para completar sus listas, e incluso poder presentarlas, en muchos pueblos pequeños en los que había tenido presencia y votos hasta ahora.

En lo que va de año, otros tres ediles socialistas han dejado sus puestos al no poder soportar las consecuencias personales y laborales que les supone la obligación de llevar escolta.

Las ediles de Rentería (Guipúzcoa) Gemma Artola y Labastida (Álava) María Angeles Pérez, y Guillermo Bauza, concejal en Elciego, en la Rioja alavesa, han engrosado la lista de abandonos. Todo ello sin contar con que la amenaza de ETA y su entorno ha impedido al PSE-EE cubrir las vacantes de sus representantes en Zumarraga -donde han dimitido sus cinco concejales- y en Durango. En esta localidad vizcaína ninguno de los 22 integrantes de la lista con que el PSE concurrió en 1999 ha querido asumir el cargo después de que los radicales quemaran los coches de los tres primeros integrantes de la papeleta.

Zapatero se hizo eco ayer de este problema y se comprometió a tratar de ponerle remedio a través del Pacto Antiterrorista, implicando tanto al Gobierno central como al vasco. El secretario general del PSOE anunció que pedirá una próxima reunión monográfica del Pacto para intentar 'poner los medios, iniciativas y energías, legales o fácticas' con el fin de que todos los partidos democráticos puedan presentarse y defender libremente sus ideas en todos los pueblos del País Vasco.

La preocupación por la falta de garantías en la concurrencia de los partidos ha supuesto que en medios políticos vascos se baraje la posibilidad de pedir la presencia de observadores europeos en los comicios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de enero de 2002