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El Gobierno autoriza a Repsol a buscar petróleo en aguas al norte del Sáhara

El Consejo de Ministros aprobó ayer varios reales decretos por los que autoriza a Repsol YPF a llevar a cabo nueve prospecciones petrolíferas en una zona de 600 kilómetros cuadrados entre las costas de Fuerteventura y Lanzarote y las de Marruecos. Dos de las áreas de exploración otorgadas a la compañía petrolera están situadas en aguas sobre las que Rabat tiene planteadas al Gobierno español reclamaciones de soberanía.

La iniciativa del Ejecutivo español, comunicada hace días a las autoridades marroquíes, puede contribuir a tensar un poco más la cuerda con Rabat. El Gobierno alauí decidirá en los próximos días si formula una protesta.

El ministro portavoz, Pío Cabanillas, afirmó ayer que no existe confusión alguna sobre a quién pertenecen esas aguas. 'Se trata de concesiones sobre aguas españolas en los nueve casos, y no debe haber la más mínima duda', agregó. Antes de otorgar estos permisos, la Dirección de Política Energética del Ministerio de Economía pidió un informe jurídico a Asuntos Exteriores.

Los gobiernos español y marroquí no han suscrito ningún acuerdo de reparto de las aguas situadas entre las islas más orientales del archipiélago canario y la costa de Marruecos, separadas por algo más de cien kilómetros.

Hace ya cuatro años, el Ejecutivo español decidió unilateralmente, en respuesta a una pregunta formulada por la Comisión Europea sobre el seguimiento de la pesca vía satélite, que en aplicación del derecho internacional la zona económica exclusiva de facto de Canarias se extiende hasta una línea equidistante entre Fuerteventura y Lanzarote, por un lado, y la costa marroquí, por otro.

Protesta de Benaissa

Esta iniciativa unilateral provocó años después el enfado de Rabat. El ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Mohamed Benaissa, pidió por escrito, en diciembre de 2000, explicaciones a su homólogo español, Josep Piqué.

Rabat ha autorizado también, recuerdan fuentes diplomáticas españolas, a una empresa francesa, Totalfina Elf, y a otra norteamericana, Kerre McGee, a efectuar prospecciones en aguas cercanas a su costa y a la del Sáhara occidental, no muy lejos de Canarias.

El portavoz del Gobierno de Canarias, Pedro Quevedo, subrayó ayer que la decisión anunciada por Cabanillas 'significa el reconocimiento de una zona económica exclusiva' para el archipiélago.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de diciembre de 2001