Un 'comando' palestino mata a 10 israelíes en una emboscada

Israel rompe toda relación con Arafat y la Autoridad Palestina cierra las sedes de Hamás y Yihad Islámica

Cazas F-16 israelíes bombardearon anoche cinco ciudades autónomas en represalia por el asesinato de diez colonos judíos a manos de un comando palestino, cuando las víctimas viajaban en un autobús al norte de Cisjordania. El ataque fue reivindicado por las Brigadas de Al Aqsa, vinculadas al partido gubernamental Al Fatah, y las Brigadas de Ezzedine Al Qasam, el brazo militar de Hamás, que confesaron haber actuado conjuntamente. Aunque el presidente Yasir Arafat ordenó el cierre de las escasas oficinas de las principales organizaciones extremistas palestinas, el Gobierno israelí, tras una reunión de urgencia, comunicó su decisión de romper toda relación con el líder palestino, a quien acusa directamente de los nuevos ataques.

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Arafat estaba anoche enclaustrado en su residencia de Ramala. Antes de los ataques de los helicópteros israelíes, las fuerzas de seguridad palestinas erigían barreras y levantaban obstáculos en las calles, para impedir el avance de tanques israelíes hasta Al Mokata, sede la Autoridad Nacional Palestina. De madrugada, los blindados israelíes entraron en la ciudad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0012, 12 de diciembre de 2001.