Cuba se opone al cierre de la base rusa de espionaje de Lourdes

Castro cree que Rusia se ha plegado a las presiones de Estados Unidos

'El acuerdo sobre el centro radioelectrónico de Lourdes no está cancelado, ya que Cuba no ha dado su aprobación, y resultará necesario que Rusia continúe negociando con el Gobierno cubano tomando en cuenta que hay importantes cuestiones que resolver con relación al tema', manifestaron las autoridades cubanas en un comunicado oficial publicado en el diario Granma.

En su declaración, el Gobierno de La Habana informó de que, desde hace meses, se venía renegociando con Rusia el acuerdo para el funcionamiento de la base de Lourdes, por la que pagó a Cuba el año pasado 200 millones de dólares (unos 35.000 millones de pesetas) en concepto de arrendamiento y ahora pretendía reducir sensiblemente esta cantidad. El pasado martes, afirma el comunicado, un enviado especial ruso propuso de improviso el cierre urgente de la base, a lo que Cuba respondió que se oponía. Según Cuba, 'retirar el centro era un mensaje y una concesión del Gobierno de EE UU que constituía un grave riesgo para Cuba y, por tanto, en tales circunstancias no estábamos de acuerdo con su cancelación'.

Más información

La Habana señala irónicamente que el anuncio público de cerrar Lourdes sin haber concluido las conversaciones con Cuba era 'un obsequio especial' del presidente ruso, Vladímir Putin, a su homólogo norteamericano George W. Bush, en vísperas de la reunión que ambos mantendrán este fin de semana en la cumbre de la asociación Asia-Pacífico.

Las autoridades cubanas consideran que, desde hace meses, Moscú venía incumpliendo las obligaciones económicas contraídas para el mantenimiento de la base de Lourdes, el mayor centro de espionaje de Rusia fuera de su país y desde donde obtenía el 75% de la información militar de EE UU, y que, por tanto, las negociaciones entre ambos países 'aún no han concluido'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 18 de octubre de 2001.

Lo más visto en...

Top 50