Un empresario sirio afincado en Hamburgo refuerza la pista alemana

Darkanzali tiene una cuenta sospechosa de financiar a los terroristas

Una de las 13 cuentas bancarias congeladas por el Gobierno alemán que podrían formar parte del entramado financiero de los terroristas que atentaron contra las Torres Gemelas y el Pentágono tiene nombres y apellidos. La cuenta corresponde a una empresa unipersonal de Hamburgo, Mamoun Darkanzali Import-Export. De nacionalidad siria y residente en Alemania desde hace 18 años, Darkanzali ha negado cualquier nexo con los terroristas.

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Mamoun Darkanzali, según los investigadores alemanes, controla una cuenta de un banco de Hamburgo que pertenece al sudanés Mam-duh Salim, uno de los fundadores de Al Qaeda, el grupo de Osama Bin Laden. Hasta ahora, Mamoun Darkanzali no ha sido detenido por las autoridades alemanas. El empresario, no obstante, admite haber mantenido a mediados de los años noventa relaciones comerciales con Salim, que fue detenido en 1998 en las cercanías de Múnich, acusado de ser la cabeza financiera de la organización de Osama Bin Laden.

Salim, de 43 años, está en Nueva York pendiente de juicio y también está acusado de tener un trato con Bin Laden para darle 1,5 millones de dólares destinados a comprar uranio para construir una bomba nuclear (no está claro si el trato finalmente fue llevado a cabo). Además, el empresario de origen sirio se reunió varias veces con Marwan al Shehhi, uno de los secuestradores del avión que impactó contra la primera torre del World Trade Center.

Según informaciones de la prensa alemana, Darkanzali también ha estado en contacto con Wahid el Hage -el estadounidense condenado por su participación en los atentados a las embajadas norteamericanas en Kenia y Tanzania, en 1998- y con los tres presuntos terroristas que, tras haber vivido durante años en Hamburgo, participaron en los ataques del pasado 11 de septiembre en Nueva York y en Washington.

El secreto bancario

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En otra muestra de que el Gobierno alemán está dispuesto a considerables recortes a las actuales libertades civiles con tal de enfrentarse al terrorismo internacional, el canciller socialdemócrata, Gerhard Schröder, arremetió ayer contra el secreto bancario. 'Yo entiendo que muchas personas vean el secreto bancario como la Carta Magna de la seguridad interna. Pero eso no es así', dijo durante el debate presupuestario en el Bundestag (Parlamento alemán).

La víspera, el Ministerio de Economía había anunciado que en el país se han congelado hasta la fecha 13 cuentas bancarias que podrían formar parte del entramado financiero de los terroristas que atentaron contra las Torres Gemelas y el Pentágono. Al menos 2,7 millones de marcos (230 millones de pesetas) han sido inmovilizados. Las 13 cuentas congeladas forman parte de una lista más amplia, de 27 personas y organizaciones sospechosas a nivel internacional, que investiga Estados Unidos.

Schröder parece haber coordinado su avance con el presidente del Bundesbank, Ernst Welteke, quien declaró en una entrevista publicada ayer por el Financial Times Deutschland: 'Cuando las investigaciones por evasión de impuestos, narcotráfico o terrorismo terminan con la constatación de que aquí comienza el secreto bancario, eso a mí me cuesta entenderlo'.

Sin embargo, aún es incierto qué medidas propondrá el Gobierno para mejorar el acceso de las autoridades a las cuentas que, en determinados casos, pueden ser revisadas. El Ministerio de Finanzas en Berlín está trabajando a marchas forzadas en una serie de medidas contra el lavado de dinero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 26 de septiembre de 2001.

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