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ESCÁNDALO FINANCIERO

La Armada arriesgó en Gescartera 300 millones de sus empleados civiles

Defensa sufrió un descubierto en el banco porque la sociedad de valores devolvió tarde el dinero

La intrincada madeja del origen de los fondos que alimentaban Gescartera va desenredándose poco a poco. El servicio de Seguridad Social de la Armada también contaba entre los selectos clientes de la agencia de valores. Invirtió 300 millones de pesetas aunque, afortunadamente, consiguió rescatarlos poco antes de la intervención de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Precisamente, la presidenta de este organismo comparecerá el jueves en el Congreso para dar explicaciones sobre la actuación de la CNMV en este caso. Ayer se supo también que Antonio Camacho, principal accionista de Gescartera, pudo utilizar el dinero de los clientes para comprarse un Jaguar, según una contable de la firma de Bolsa.

La primera alarma surgió en enero de 2001 -la Armada inició su colaboración con Gescartera en 1999- cuando los gestores militares de estos fondos informaron a los representantes sindicales que se iba a cancelar esta inversión en la sociedad de valores porque se habían retrasado en el pago de intereses. La noticia fue adelantada ayer por Diario de Noticias navarro.

Cuando además de la demora en el pago de intereses se produjo el retraso en la devolución del capital principal, estalló la alarma ante un descubierto en el banco que impedía pagar la cuota trimestral de la Seguridad Social. El BBVA anticipó la cantidad necesaria pero cobró por ese adelanto a la Armada 3,3 millones de pesetas. El servicio de la Seguridad Social de la Armada, que actúa como gestor e intermediario entre el dinero que retiene Defensa y el dinero que debe ingresarse a la Seguridad Social, ha denunciado ante la Comisión Nacional de Valores (CNMV) a Gescartera por ese retraso, que le ha provocado un perjuicio de 3,3 millones de pesetas.

Asesores del ministro negaron ayer que hubiera habido 'un aviso de la CNMV'. 'La Armada se alarmó sola, seguro', explicó este portavoz de Defensa. Fuentes de la Comisión también rechazaron cualquier posible aviso. Representantes sindicales de este patronato indicaron que la Armada, antes de invertir en Gescartera, siempre depositaba su dinero en bancos. Ahora se ha vuelto a tal práctica.

El Servicio de Seguridad Social de la Armada recibía cada mes de Defensa las cuotas correspondientes a sus 7.000 trabajadores civiles, unos 300 millones de pesetas. La Seguridad Social cobra trimestralmente sus cuotas, por lo que el patronato de la Armada disponía de tres meses para invertir este dinero y así rentabilizarlo mientras estaba en su poder.

Lugar seguro

En 1999, la sección económica del consejo directivo del Servicio de Seguridad Social de la Armada presentó Gescartera como un lugar seguro para invertir los fondos de la Seguridad Social. Dicha sección, integrada sólo por militares y encabezada por un teniente, defendió ante los representantes sindicales, miembros del patronato, la bondad de destinar a Gescartera sus fondos. Y, así, se invirtieron unos 300 millones a plazo fijo, de uno a tres meses, con una rentabilidad pactada entre el 5,5% y el 6%, según portavoces de Defensa. Pero Gescartera empezó a retrasarse en el pago de los intereses, y, en un momento dado, incluso demoró no sólo el pago de intereses, sino la devolución del fondo invertido. El pasado 17 de abril, finalmente, la Armada logró recuperar su inversión en Gescartera, y planteó una demanda contra dicha sociedad por los retrasos, que confirmaron tres inspectores de la Comisión Nacional de Valores (CNMV), y el propio director general de los servicios jurídicos de esta institución hace sólo cuatro días.

El servicio de la Seguridad Social de la Armada con el beneficio que obtiene de sus inversiones añade prestaciones no incluidas en el régimen común de los trabajadores, como pueden ser prótesis dentales o gafas. La base legal que hace posible depositar el dinero en una sociedad de valores, según Defensa, es una orden ministerial de 1976. En la misma se establece que se pueden invertir los excedentes de los fondos de reserva de dicho patronato 'en los valores que determine el consejo directivo de acuerdo con las disposiciones que dicte el Ministerio de Trabajo'.

Portavoces de Trabajo aseguraron ayer que el sistema de la Seguridad Social se reorganizó en 1978 y que, entre sus atribuciones no entra, orientar dichas inversiones.

Portavoces de Defensa sostuvieron ayer que en la gestión de la Armada no se había cometido ninguna irregularidad y que no se preveían destituciones de los responsables de este organismo, dirigido por Abelardo Gutiérrez,un general de Intendencia que ejerce la subdirección de Contabilidad y Presupuestos de la Armada. Estas fuentes sostuvieron que el ministro no tenía conocimiento de esta política de inversiones, pero señalaron que el almirante jefe la Armada sí estaba al corriente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 31 de julio de 2001