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Reportaje:

Una sociedad nueva sin libro de instrucciones

Tres pensadores reflexionan sobre los cambios del mundo actual ante la mundialización y las nuevas tecnologías

Una de las cosas en las que estuvieron ayer de acuerdo el español Manuel Castells, el francés Alain Touraine y el británico Anthony Giddens, reunidos en la Residencia de Estudiantes de Madrid por la Fundación Marcelino Botín, es que el mundo que habíamos imaginado no tiene nada con aquel en el que vivimos. 'Últimamente he estado estudiando la futurología de los años sesenta, y no he encontrado a nadie que supiese ver la llegada de la sociedad de la información', dijo Giddens, director de la London School of Economics y creador de la tercera vía. El sociólogo británico destacó, por ejemplo, que ni siquiera los mejores especialistas en Europa del Este fueron capaces de prever la forma en que se produjo la caída del muro de Berlín.

'Estamos en un mundo en cambio. Lo que está ocurriendo es algo más que una serie de acontecimientos aislados. Está surgiendo una nueva sociedad', dijo Manuel Castells, catedrático de Berkeley y de la Universidad Oberta de Catalunya y autor de una de las obras más influyentes de los noventa, la trilogía de La era de la información. Esos cambios fueron precisamente el motivo de este encuentro, que terminará hoy, titulado Teorías para una nueva sociedad: que tres pensadores de primera fila tuviesen tiempo para reflexionar sobre las transformaciones del mundo actual ante la globalización o las nuevas tecnologías.

El título de la conferencia de Alain Touraine, director de estudios de la École de Hautes Études en Sciences Sociales de París, resumía el desconcierto ante esta vertiginosa transformación: La sociedad desocializada. 'Cuando hablamos de una sociedad, tradicionalmente hemos introducido una serie de conceptos: que se comparten una serie de prácticas técnicas y formas de autoridad, así como de orientaciones morales y culturales. En el momento actual, no es muy osado decir que todos esos elementos han desaparecido', dijo. El autor de clásicos de la sociología como Crítica de la modernidad puso como ejemplo la globalización, 'que ha hecho que la vida económica esté por encima de los principios culturales y morales'. Conceptos como la familia o el Estado cambian totalmente en un universo donde la Red vincula a los sujetos con más fuerza que la interacción. 'Por supuesto, la idea de la sociedad no ha desaparecido, pero existe de la peor manera posible: como la búsqueda de la homogeneidad, de la limpieza étnica', dijo Touraine, quien aseguró que lo fundamental es luchar 'por la construcción de la sociedad con fundamentos no sociales'.

En su respuesta, Giddens, quien dijo 'estar en Madrid de vacaciones de la tercera vía', aseguró que el discurso de Touraine 'habló demasiado de finales, de lo que está desapareciendo', y dijo que la clave estaba en descubrir 'lo que está apareciendo'. 'Estamos hablando de profundas transformaciones, de un mundo inexplorado. Lo importante no es la desaparición de la sociedad, sino qué significa ese concepto', dijo.

Castells, el gran estudioso de los cambios que han producido las nuevas tecnologías, aseguró que éstas 'son diferentes de la cultura'. Frente a la disolución de los Estados-nación, Castells abogó por 'la construcción de nuevas formas de Estados basados, por ejemplo, en los derechos humanos', aunque señaló que actualmente 'también se están forjando a través de identidades culturales excluyentes'. 'La noción de poder abstracto no ha desaparecido; pero ya no es totalmente identificable. El poder está ahora en nuestra mente: obedecemos en términos de lo que pensamos', agregó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de junio de 2001