Baker propone al Frente Polisario ensayar una autonomía en el Sáhara

El emisario de la ONU para el Sáhara occidental, James Baker, ha mejorado ligeramente la oferta marroquí de autonomía para la ex colonia española y la ha trasladado al Frente Polisario y a Argelia, según señalan fuentes diplomáticas. Ambos la han rechazado.

Ante las discrepancias sobre el censo de votantes en un referéndum de autodeterminación en la ex colonia española, Baker optó el año pasado por explorar la tercera vía, consistente en proponer una autonomía para el territorio en el marco del reino de Marruecos.

Con meses de retraso sobre las fechas previstas, Rabat entregó en abril a Baker y Kofi Annan, secretario general de la ONU, una propuesta que, según este último, suponía un 'progreso sustancial'.

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Baker, que como secretario de Estado puso los cimientos del proceso de paz en Oriente Próximo, amplió la oferta marroquí. Propuso en mayo al Polisario que un cuerpo electoral basado en el censo provisional de 86.381 electores establecido por la ONU eligiese en el Sáhara un Parlamento y un Gobierno autónomo.

Estas instituciones tendrían competencias culturales, educativas y algunas económicas sobre, por ejemplo, la gestión de recursos naturales, pero en ningún caso fiscales ni de mantenimiento del orden, que seguirían estando en manos de Rabat. El grado de autonomía del Sáhara sería inferior al de cualquier comunidad autónoma española.

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Al cabo de unos años -Baker no precisa cuántos- la población saharaui sería consultada sobre si desea seguir disfrutando del régimen de autonomía. El referéndum no sería, por tanto, de autodeterminación, sino de confirmación de la pertenencia del Sáhara a Marruecos, aunque con un estatuto especial.

Mohamed Abdelaziz, el líder del Polisario, envió a un emisario a Nueva York para entregar, el 4 de junio, una carta a Annan. En su misiva reitera su rechazo a cualquier plan que 'descarte el estricto respeto del derecho inalienable del pueblo saharaui a la autodeterminación y a la independencia'. Le invita a seguir adelante con el plan de arreglo y la convocatoria del referéndum. Argelia reaccionó de forma similar.

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