Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Generalitat recurre a estadísticas sesgadas para alardear de la implantación de Internet

El Gobierno catalán utiliza fuentes de información distintas y datos de años diferentes

Una muestra: la Generalitat viene presumiendo de que el número de de usuarios de Internet en Cataluña es del 23,7% de la población. Este porcentaje dobla con creces la media española (10,5%), se equipara al del Reino Unido y supera el de Italia, Francia, Japón, Alemania, Holanda y Bélgica.

Sin embargo, los datos referentes a Cataluña corresponden a una encuesta del Idescat fechada en el mes de abril de 2000. En el caso del resto de los países, los datos, extraídos de un estudio del Observatorio Europeo de Tecnología de la Información, corresponden a octubre de 1999.

Este desfase de medio año en el calendario no sería grave en otros ámbitos, pero cuando se trata de Internet tiene una importancia crucial teniendo en cuenta la velocidad a la que van calando los usos de la red entre los ciudadanos. De esta velocidad deja constancia la Asociación de Usuarios de Internet (AUI), según la cual entre octubre o noviembre de 1999 y abril de 2000, es decir, en unos seis meses, el número de usuarios de Internet en España aumentó cerca de un millón de personas.

Otra trampa estadística referida al dato de penetración de Internet en Cataluña se aprovecha de la hasta hace poco inexistente armonización de criterios en Europa a la hora de determinar qué es un usuario regular de la red. La Generalitat considera usuario regular a cualquier persona que haya entrado en Internet al menos una vez al mes. Los criterios definidos por Bruselas establecen, en cambio, que un usuario regular es una persona que se conecta a la red al menos una vez a la semana.

Si se hubiera tenido en cuenta el criterio comunitario, la penetración de Internet en Cataluña no habría sido del 23,7% como señala la Generalitat, sino de 18,9%, de modo que el liderazgo comparativo de esta comunidad sería menor (estaría por debajo del Reino Unido y Bélgica). Aun así, el persistente y citado desfase en el calendario estadístico no permitiría comparar datos.

El Observatorio de la Sociedad de la Información, dirigido por Montserrat Meya, alega que no dispone de datos sobre octubre y noviembre de 1999. Según el Estudio General de Medios (EGM), que las empresas del sector informático y la oposición socialista consideran más 'neutral', en 1999 la penetración de Internet en Cataluña era del 11,5%, y a finales de 2000, del 18,6%, siempre por delante del resto de las comunidades españolas. Los datos del EGM no incluyen (sí los de Idescat) a los chicos y chicas de entre 10 y 13 años, lo que reduce en 121.000 la cifra de posibles usuarios catalanes de Internet.

La patronal del sector informático, Sedisi, ha señalado, por su parte, que las encuestas de la Generalitat no han tenido suficientemente en cuenta los hogares con personas de más de 65 años.

Contraataque

Preguntada al respecto, Montserrat Meya reduce la validez de los datos del EGM precisamente porque, según argumenta, la población de más de 65 años está representada en exceso, se excluye a los menores de 15 años, sus resultados son medias anuales de penetración de Internet, en lugar de una encuesta única en un momento particular del año, y se introdujeron cambios de metodología durante 2000.

En todo caso, el problema del desfase temporal entre los datos de la Generalitat sobre Cataluña y los de otros países se repite en otros indicadores. El Idescat dice, por ejemplo, que la proporción de hogares con al menos un ordenador se eleva al 44,8%, y la de hogares con conexión a Internet, al 18,5%. Cataluña sale así mejor parada que Alemania, Francia o el Reino Unido, países medidos por la Comisión Europea y Gallup Europe en octubre de 1999. Los datos de Cataluña corresponden a medio año más tarde.

Fuentes de la Comisión Europea recordaron ayer sobre la cuestión que casar fuentes de información diferentes con distintos calendarios puede desvirtuar la comparación estadística.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de mayo de 2001