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Las dos caras del inspector Lucas

Los registros del pasado miércoles en la constructora Núñez y Navarro se precipitaron al recibir el juzgado nuevos datos sobre las relaciones comerciales de la empresa con el inspector imputado José Lucas Carrasco. Ello llevó a la juez instructora, Elisabet Castelló, a decretar secreto de actuaciones en lo referido a Núñez y Navarro.

José Lucas Carrasco, ex inspector jefe de unidad de la Inspección Regional de Hacienda, realizó a la vez tareas de asesor fiscal del complejo entramado de empresas que compone el grupo Núñez y Navarro. La firma del ex presidente del F. C. Barcelona se ha caracterizado durante años por utilizar sociedades distintas para cada una de sus promociones. Aunque a nivel interno el responsable de los temas fiscales era Salvador Sánchez Guiu - imputado en la causa y cuyo domicilio, como el de Núñez, fue registrado el pasado jueves por la Guardia Civil- todos en Hacienda saben que Lucas Carrasco, ejercía como el verdadero asesor fiscal en la sombra.

Hacienda descubrió al tiempo que Lucas Carrasco era presuntamente culpable de haber incluido deliberadamente a determinadas empresas en planes de inspección 'rápidos y superficiales' e incluso haber permitido la prescripción de algunos ejercicios 'complejos' de varias sociedades. Por ello, fue suspendido de empleo y sueldo hace 18 meses,igual que los también inspectores Manuel Abella y Roger Bérgua.

Lucas controlaba la sociedad LML, que administra su esposa Mayra Mas, esta empresa compró a Núñez y Navarro locales comerciales y plazas de parking, al tiempo que -según las facturas cruzadas- vendía material informático al grupo Núñez. Lucas Carrasco era militante del PP catalán y fue expulsado del partido en 1999 cuando se descubrió que tenía cuentas bancarias en Suiza con centenares de millones de saldo.

Las cuentas suizas de Lucas Carrasco y sus sociedades recibieron cantidades provenientes del Grupo Torras, según los resultados de la comisión rogatoria enviada por la justicia española a Suiza. Lo mismo que ocurrió con sus superiores Ernesto de Aguiar y Josep María Huguet, los dos principales acusados en la trama de los inspectores de Hacienda de Barcelona.

El mismo día que Lucas Carrasco fue suspendido de empleo y sueldo, Hacienda recibía una transferencia de su cuenta suiza por valor de 29 millones, de pesetas, con la que regularizaba su situación con Hacienda y evitaba así ser incluido en una imputación por un posible delito fiscal. Sus cuentas suizas recibieron ingresos entre septiembre de 1991 y finales de 1998.

Lo más significativo para la Fiscalía Anticorrupción es que la sociedad prestadora de servicios de Lucas Carrasco y su esposa, LML, tenía 'como cliente exclusivo y principal' al Grupo Núñez y Navarro que nutría la parte del león de los 100 millones de pesetas de facturación que la empresa le hizo en 1995.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de mayo de 2001