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Florencia dedica una gran retrospectiva a Santiago Calatrava

La muestra del Palazzo Strozzi resume 20 años de trabajo del arquitecto español

Las tres puertas del Palazzo Strozzi, en el corazón de Florencia, se abrieron ayer de par en par para acoger a los primeros visitantes de la mayor exposición retrospectiva organizada hasta el momento sobre la obra de Santiago Calatrava. Acuarelas, esculturas gigantes y pequeñas, fotografías y maquetas de algunas de las principales construcciones diseñadas por el arquitecto valenciano en los últimos 20 años se exponen en las dependencias espléndidas del que fuera domicilio del banquero Strozzi.

"Elegimos Florencia porque Calatrava es un artista renacentista y, en ese sentido, es un producto florentino", explicaba ayer Manuel Blanco, profesor de la Universidad Politécnica de Madrid y comisario de la exposición, que permanecerá abierta hasta el 7 de enero.El título de la muestra, Calatrava, scultore, ingegnere, architetto, está lejos de ser casual. Se trata de recoger la personalidad del arquitecto a través de todas las manifestaciones de su arte que, normalmente, permanecen ocultas al gran público. Los grandes edificios que se despliegan en el espacio como esqueletos de animales mitológicos tienen, en los tres estudios de Calatrava (Zúrich, París y Valencia), largas etapas de gestación. El arquitecto diseña y pinta continuamente, su producción de acuarelas es extensísima, pero también son numerosas las esculturas en mármol, o las piezas en movimiento.

Calatrava, de 49 años, uno de los grandes de la arquitectura mundial, se mostró ayer abrumado por el homenaje recibido en Florencia. "Esta exposición", dijo, "representa para mí una ocasión única e irrepetible, porque en una época de globalización es fundamental volver a plantear la idea central del hombre y hacerlo en una ciudad en la que se sentaron las bases del nuevo humanismo". El Ayuntamiento de Florencia y la Comunidad Valenciana son los dos patrocinadores de una muestra que ha llegado a la capital toscana a bordo de 15 camiones, lo que da una idea de su magnitud.

La selección de las piezas no ha sido fácil, teniendo en cuenta que el material base abarca 65.000 proyectos. "Resultó complicado, pero hemos elegido las piezas que nos han parecido más representativas, y se han distribuido por temas". Con dos únicas excepciones: la primera obra de Calatrava, el puente de Atleta, y la última, la catedral de Oakland, en la bahía de San Francisco, escogidas como claves de un recorrido artístico y profesional que se extiende durante 20 años. El resto de la muestra se articula con criterios temáticos a través de las dependencias gemelas del Palazzo Strozzi (en realidad, dos viviendas simétricas). La exposición comienza en la sala de los Gigantes y concluye en la sala de los Toros. "Es también una manera de subrayar esta personalidad profundamente española de Calatrava", explica Blanco, particularmente satisfecho del contraste espectacular que presentan las grandes esculturas del arquitecto con los arcos del patio central del palacio, donde se ha colocado también el gran Baldaquino. "Me preocupaba, sobre todo, que el espacio donde se instalan estas maquetas, dibujos, esculturas y fotografías no fuera una mera forma, un contenedor, sino que se incorporara a la muestra, al contenido".

La muestra avanza a través de dos grandes jardines escultóricos, donde aparecen los principales temas de la obra de Calatrava, mientras que hay una sala enteramente dedicada a la Ciudad de las Artes de Valencia, uno de los proyectos más queridos del arquitecto, según confesión propia. Las fotografías de Sergio Belinchón, dedicadas a lo ya construido de este proyecto valenciano, y las de Paolo Roselli, un fotógrafo que ha seguido de cerca al artista, contribuyen a situar al visitante ante la descomunal obra de Calatrava. Entre el material expuesto figura el proyecto frustrado de remodelación del Reichtag alemán y decenas de acuarelas agrupadas, muchas de ellas en dos pequeñas salas abandonadas del palacio, que ofrecen toda la gracia de la arquitectura antigua a la elegancia de los diseños de Calatrava.

El suplemento Babelia ofrece mañana una amplia información sobre la obra de Santiago Calatrava y sobre su exposición en Florencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de octubre de 2000