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El grupo Zero presenta en Madrid su "arte democrático"

Un círculo negro señala en la fachada del Museo Colecciones ICO, de Madrid (Zorrilla, 3), la exposición Zero de Alemania, 1957-1966, con 150 piezas que ilustran el movimiento artístico que en la Alemania de los años cincuenta revolucionó el lenguaje y los soportes de la posguerra. El grupo tuvo un carácter internacional y su influencia llegó a España a través de Equipo 57. Uno de los fundadores de Zero, el artista Heinz Mack, declaró ayer que era "un arte democrático, para todos".La exposición monográfica quiere volver a los orígenes de Zero, según su comisaria, Renate Wiehager, para mostrar los fenómenos estéticos de la monocromía, las series, la musicalidad y, sobre todo, la luz como soporte pictórico. El artista Uli Pohl, que asistió a la presentación, dijo que Zero fue también un movimiento político, en el sentido de ofrecer al ciudadano unos recursos pictóricos nuevos para lograr su autorrealización. Zero se disolvió en 1968 con una gran fiesta, aunque su lenguaje, sus experimentos, materiales y no-colores (blanco y negro) han influido en otras corrientes posteriores.

Las salas recogen estelas, relieves, cajas, objetos de luz, retículas, esferas o clavos de 17 artistas, entre ellos Mack, Pohl, Graevenitz, Cremer, Hiltmann, Piene, Salentin, Luther y Uecker. Heinz Mack destacó de las piezas la importancia de la luz como medio de expresión y también metafórico, "después de la oscuridad de Hitler y el ocaso germánico", para desarrollar nuevas ideas y un nuevo espíritu. "Como la Bauhaus, Zero es muy optimista, quiere mejorar las condiciones de vida y comunicarse con artistas de otros países. El grupo ofrece un arte para todos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de septiembre de 2000