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Garzón procesa a Cavallo por genocidio, terrorismo y torturas

El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón procesó ayer al ex militar argentino Ricardo Miguel Cavallo, conocido por los alias de Serpico y Marcelo, como autor de delitos de genocidio, terrorismo y torturas, presuntamente cometidos entre 1976 y 1983, durante la dictadura militar en Argentina, y especialmente a partir de enero de 1979, cuando dirigió el Grupo de Tareas de la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), el principal centro de represión.

Imputado por 227 secuestros

Con Cavallo son ya 99 los militares argentinos procesados por el juez español por su intervención en la brutal represión ocurrida en Argentina durante la dictadura militar. El procesamiento de Cavallo es un paso legal necesario antes de formalizar la petición de extradición a México del ex militar detenido el 24 de agosto. En el auto se señala que "por la integración y responsabilidad desempeñada por Ricardo Miguel Cavallo en el Grupo de Tareas 3.3.2 entre los años 1976 y 1979 le son imputables todos y cada uno de los [delitos cometidos] en esa época y que se refieren a secuestros, muertes, desapariciones y torturas, dada la estructuración orgánica jerárquica y militarizada de la ESMA, que imposibilitan de hecho la integración en la misma y el desconocimiento de sus ilícitas actividades".

Garzón relata detalladamente las actividades de la ESMA, su intervención en secuestros, torturas y asesinatos, apropiación de recién nacidos y otros delitos. El magistrado recuerda cómo está documentada la participación de los militares de la ESMA en los vuelos de la muerte, cuando arrojaban a los detenidos vivos, algunos drogados y otros plenamente conscientes, desde los aviones en vuelo al océano.

El juez imputa a Cavallo haber tenido responsabilidades en 227 de los 248 secuestros de personas que todavía permanecen desaparicidas y que se atribuyen al centro de la ESMA. Cavallo integraba en esa época los grupos operativos del Grupo de Tareas 3.3.2.Igualmente le achaca haber participado en 110 de los 128 casos de personas detenidas ilegalmente y luego liberadas que fueron torturadas.

Garzón le implica también en los 16 casos de mujeres embarazadas que parieron en la ESMA y que todavía hoy permanecen desaparecidas, igual que sus hijos recién nacidos, que fueron secuestrados y entregados a familias relacionadas con el régimen.

El magistrado detalla 21 casos concretos de torturas, secuestros y desapariciones en los que presuntamente intervino personalmente Cavallo. Entre éstos, figuran la detención ilegal durante 20 meses de Juan Alberto Gasparini, que fue torturado, y el asesinato de su esposa y una amiga de ésta; la desaparición de Nora I. Wolfson; el asesinato de Raimundo Aníbal Villaflor y las desapariciones de María Elsa Garreiro, Josefina Villaflor y José Hassán, que habían sido previamente detenidos ilegalmente; así como el secuestro, torturas y asesinato de Carlos Alberto Chiappolini, ocurrido el 26 de febrero de 1977.

Precisamente, la esposa de Chiappolini, Cristina Bárbara Muro, de nacionalidad española y residente en Buenos Aires (Argentina), declaró ayer ante el juez Garzón e identificó a Cavallo como la persona que mandaba el grupo que registró su domicilio y que la golpeó, seis días después de dar a luz. Muro añadió que Cavallo le apuntó con una pistola en la cabeza de su bebé y que le dijo que tenía secuestrado a su marido en la ESMA. Después le dijo que no se preocupase, que le soltarían. Sin embargo, otro detenido le comunicó mucho después que su marido había muerto torturado en presencia de Cavallo. "Su presencia me ha perseguido 23 años", dijo Muro.

El auto dictado por Garzón precisa que en el grupo de responsables militares permanentes de la ESMA figura Ricardo Miguel Cavallo, "que es uno de los pocos oficiales que pasa por todas y cada una de las acciones allí cometidas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de septiembre de 2000

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