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Una reflexión sobre el espacio centra la Bienal de Pontevedra

Los artistas brasileños se incorporan a los proyectos de España y Portugal

La reflexión y la investigación sobre las distintas concepciones del espacio constituyen el denominador común de los casi 40 proyectos reunidos para la 26ª Bienal de Arte de Pontevedra, en la que por primera vez exponen artistas brasileños junto con españoles y portugueses. La muestra El espacio como proyecto / El espacio como realidad, presentada ayer, podrá visitarse desde el próximo domingo 30 de julio hasta el 1 de octubre en el Pazo da Cultura, así como en otro edificio que hasta este curso ha sido Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Vigo.

Paredes

La Bienal de Pontevedra comenzó siendo, en 1969, una muestra de artistas locales. Después alternó las ediciones de ámbito regional y nacional, hasta que en la década de los ochenta incorporó a artistas portugueses. Este año se suma Brasil, el país suramericano que, según María de Corral, comisaria de la muestra, en estos momentos ofrece una más acusada personalidad artística. Para la actual edición se han reunido obras de 27 jóvenes artistas españoles, portugueses y brasileños nacidos todos después de 1960, que plantean sus reflexiones personales sobre el espacio: el mental y el físico, de galerías o museos, el espacio cotidiano, el virtual, el paisaje o el espacio urbano. Esta inmersión en la relación de arte y espacio se acentúa con la necesidad de pasar, al recorrer la exposición, por dos edificios que se complementan y contraponen, el Pazo da Cultura, edificio moderno inaugurado en 1997, y el avejentado edificio universitario, lo que obliga a pasear por el centro urbano de Pontevedra como una traslación más de los contenidos de la exposición.

Construcciones, instalaciones audiovisuales, estancias reconstruidas, esculturas que transforman su entorno, el especial protagonismo que cobran las paredes, la recreación de paisajes en soportes inusuales y otros cotidianos, trasladado todo al contexto expositivo, dan una sustancia arquitectónica a esta bienal (subtitulada El espacio como proyecto / El espacio como realidad), que lleva al espectador por una sucesión de habitáculos, cada uno de los cuales altera su percepción del espacio. "El 80% de los proyectos está pensado y construido específicamente para la bienal", afirma Carlota Álvarez-Basso, directora del Pazo da Cultura. "Cada artista ha podido elegir el espacio más idóneo para su propuesta, posibilitando la integración entre la ciudad, el edificio y la instalación".En los últimos años de creación artística se han producido cambios fundamentales en la forma de percibir, experimentar y utilizar el espacio. La Bienal de Pontevedra recoge esas tendencias y trata de dar testimonio del espacio como representación del arte, según María de Corral. "Los artistas seleccionados desafían los límites entre percepción y conocimiento, interesándose por el proceso de lectura, de aprendizaje que del espacio realiza el visitante, y sobre la manera en que le influyen la memoria y el conocimiento para tratar de establecer un contacto directo con el espectador y comprometerle con el espacio".

La comisaria no duda de que la muestra es la producción propia más importante desde Cocido y crudo, que ella organizó en el Reina Sofía en 1994: "Creo que esta bienal será el lugar para ver y experimentar cómo el arte sigue siendo el espacio donde descubrir las características locales, nacionales y, sobre todo, individuales, donde posibilitar la complejidad y manifestar la diferencia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de julio de 2000