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La Corte Suprema de Chile abre hoy la vista sobre el desafuero de Pinochet

El fallo, a finales de julio

El caso Pinochet llega a la instancia decisiva. Hoy comienza ante el pleno de jueces de la Corte Suprema la vista del proceso para quitarle su inmunidad parlamentaria al ex dictador, una década después de que Pinochet dejara la presidencia y cuando han transcurrido dos años desde que salió de la comandancia en jefe del Ejército para ser senador vitalicio. Cualquiera que sea el fallo -los pronósticos coinciden en una estrecha mayoría a favor del desafuero-, la sociedad chilena lo entenderá como una declaración judicial de inocencia o culpabilidad de Pinochet en los crímenes y secuestros de la Caravana de la muerte. Pero, en rigor, este proceso es sólo un antejuicio, en el que los magistrados determinarán si existen sospechas fundadas para que el general enfrente la justicia sin privilegios.

La sesión se iniciará temprano, bajo estrictas medidas de seguridad y con detractores y partidarios del ex dictador manifestándose en las afueras del palacio de los tribunales. Los jueces analizarán la petición de la defensa de que se le realicen a Pinochet exámenes médicos previos.

Ayer, los querellantes presentaron un escrito ante la Corte Suprema impugnando esta petición, al considerar que la defensa busca el sobreseimiento de Pinochet por demencia, "pero sin que la Corte Suprema diga que está demente". Además, Pinochet sumó ayer tres nuevas querellas criminales por cuatro desapariciones y una ejecución de militantes izquierdistas durante la dictadura. Ya son 146 las demandas de este tipo que el ex general acumula en Chile.

Si la petición de exámenes es rechazada o el Tribunal Superior aplaza su decisión, la vista de la causa comenzará con la exposición de una relatora, que hará una síntesis oral de la investigación del juez Juan Guzmán y del fallo de la Corte de Apelaciones que desaforó a Pinochet por 13 votos contra 9. En cambio, si la Corte Suprema acepta los exámenes médicos previos, la defensa de Pinochet se anotaría un triunfo al lograr que su cliente evite o difiera un eventual fallo en contra. La Corte de Apelaciones rechazó, en una votación empatada a 11 votos, que se le practicaran exámenes previos al ex dictador. Ante los jueces y 70 invitados, los días jueves y viernes alegarán los abogados de ambas partes, abriendo el fuego la defensa, y el fallo se espera para finales de julio. La expectación es menor que en otras ocasiones, después de que en el último año y medio los sectores más politizados hayan estado en vilo a la espera de decisiones judiciales en Londres, Madrid y ahora en Santiago sobre el destino de Pinochet. Además, ha disminuido el clima de tensión predominante en el Ejército después del acuerdo de la mesa de diálogo para la colaboración de los militares en la búsqueda de los restos de los detenidos desaparecidos en la dictadura. El acuerdo se ha traducido en una ley que contó con el apoyo de todos los sectores, salvo de las organizaciones de familiares de las víctimas y el Partido Comunista.

Las Fuerzas Armadas, aunque esperan que Pinochet no sea desaforado, están resignadas a aceptar lo contrario, pero confían en que no será procesado gracias al resultado de los exámenes médicos a los que el ex dictador, por ser mayor de 70 años -tiene 84-, debe someterse.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de julio de 2000

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