Una técnica abre la vía para producir en mamíferos clones transgénicos

Los creadores de 'Dolly' logran modificaciones precisas en ovejas clonadas

Hace más de 10 años que se pueden modificar a voluntad los genes de los ratones, insertando genes nuevos o modificando los propios, pero hasta ahora no se había podido hacer lo mismo en otros mamíferos. Los científicos de la empresa PPL Therapeutics, coautores de la oveja clónica Dolly, han explicado ahora una técnica de clonación que abre la puerta a la modificación precisa a voluntad de cualquier mamífero.

"Estamos claramente en el alba de una nueva era de la tecnología genética en mamíferos", afirman dos expertos en la revista Nature de hoy al comentar el logro de PPL Therapeutics, publicado en la misma revista. La empresa anunció el nacimiento de dos ovejas -Diana y Cupido- transgénicas y clónicas hace casi un año pero hasta ahora no había revelado los detalles y las posibilidades de la transferencia nuclear, utilizada en la clonación de Dolly, para conseguir transgénicos en vez de meros individuos idénticos. Estas ovejas, junto a una tercera que nació después, son las únicas supervivientes de una serie de experimentos con centenares de clones que han demostrado que la transferencia nuclear permite evitar el gran problema -la no disponibilidad de células madre embrionarias- que había impedido hasta ahora cambiar a voluntad los genes de cualquier mamífero distinto de los ratones. Sin embargo, la baja tasa de éxito indica no se conocen todos los factores implicados en el proceso y que por tanto es preciso perfeccionarlo antes de que se pueda utilizar de forma masiva.

Las ovejas modificadas producen en la leche una proteína humana, la antitripsina, que se utiliza en medicina. Ya se habían conseguido antes ovejas transgénicas que producen esta misma proteína, pero por el método mucho más fácil y menos preciso de inserción directa en los óvulos fertilizados, es decir, añadiendo un gen. Lo que permite el nuevo método es, por primera vez, cambiar los genes propios de una oveja, sustituyéndolos por otros o inactivándolos, simplemente.

Muchas posibilidades

El horizonte se presenta amplísimo. Se puede pensar, por ejemplo, en hacer ovejas inmunes al scrapie, la versión ovina de la enfermedad de las vacas locas, inactivando el gen de la proteína implicada, un prión que produce los daños neurológicos. También se abre la puerta a la consecución de modelos animales mucho más cercanos al ser humano que los ratones, para el estudio y tratamiento de numerosas enfermedades.

Lo ahora logrado es algo que los expertos preveían tras anunciarse el nacimiento de Dolly en 1997. "Menos mal que al final alguien lo ha hecho bien", ha comentado David Solter, del Instituto Max Planck de Inmunobiología de Friburgo. "Era inevitable que se diera este paso tras el desarrollo de la técnica de transferencia nuclear".

En vez de células madre se utilizan fibroblastos (células del tejido conectivo) fetales de oveja en cultivo, en los que se inserta un paquete de ADN con un gen extraño. Tras comprobar que el gen se ha insertado en el lugar elegido del ADN del fibroblasto, éste se fusiona con un óvulo ovino sin núcleo y se implanta en una oveja para que al final nazca el cordero modificado genéticamente. Los investigadores, liderados por K.J. McCreath, afirman que ya tienen también resultados similares en cerdos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 29 de junio de 2000.

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