Andrés Sorel recrea el drama de la inmigración en 'Las voces del Estrecho'

Convertir la angustia en testimonio. Éste fue el compromiso que llevó a Andrés Sorel a escribir su última novela, Las voces del Estrecho (Muchnick editores). En la obra, que transcurre en Zahara de los Atunes (Cádiz), Sorel retrata un relato coral de las víctimas que naufragan en el Estrecho en su intento por alcanzar las costas de España. Pero el autor no sólo se propuso retratar la tragedia, sino también reconstruir el pasado de esas personas. "Quería hacer de las cifras seres humanos, personas que tienen una vida detrás, con sus creencias, religión y costumbres", dijo el escritor en la presentación. En la novela, Adrián, un pintor que se retira a Zahara y que es consciente de la tragedia, es conducido por Ismael, el sepulturero, al lugar donde se reúnen los muertos para oír la historia de sus vidas.

Segoviano de 63 años y radicado en Madrid, Sorel, que desde su casa en Cádiz ha sido testigo del drama de los inmigrantes, señaló que la obra, basada en testimonios reales, es el intento de despertar a "una sociedad de pensamiento cero, atrapada en la saturación de los medios de información".

Para Luis Landero, que presentó la obra de Sorel, la novela, un relato de los hechos objetivo, pero donde el novelista no renuncia a la ficción, "es una labor de arqueología, porque da nombre a quienes lo perdieron. Es una tarea contra el olvido, una de las habilidades que más se ha desarrollado en el siglo XX", apuntó.

Sorel, que señaló su compromiso con los perdedores, definió su particular pesimismo: "Soy pesimista porque soy utópico. Y sólo a partir del pesimismo se puede intentar cambiar el feísmo cultural y social que nos invade".

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 23 de junio de 2000.

Archivado En:

Te puede interesar

EmagisterMÁSTER MÁS DEMANDADO

Lo más visto en...

Top 50