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El consejo del Maresme contradice la versión de Puig sobre el suceso de Teià

El Consejo Comarcal del Maresme tiene unos análisis que contradicen la versión expuesta el pasado día 14 por el consejero de Medio Ambiente, Felip Puig, ante el Parlament sobre las causas del accidente en la planta de compostaje de Teià que costó la vida a tres operarios por la emanación de ácido sulfhídrico. Según el consejo, los niveles de sulfuro detectados en los lodos de la depuradora de Mataró, de donde provenía el cargamento cuando se produjo el suceso, eran normales y no "excepcionalmente altos" como aseguró Puig.

La hipótesis del consejo comarcal es que el accidente se produjo a causa del mal estado en el que se encontraban los lodos almacenados en la planta de compostaje de Teià, según relató el presidente del consejo, el socialista Josep Jo. Éste indicó que en Teià había fangos almacenados desde el día 31 de mayo y no desde 22 horas antes del accidente -ocurrido el 2 de junio- como aseguró el consejero en su comparecencia parlamentaria.Esta tesis contradice la versión facilitada el miércoles por Puig. El consejero aseguró que el accidente se produjo por la mezcla de fangos procedentes de la depuradora de Mataró, con unos valores muy altos de sulfuro -entre 1.800 y 1.900 miligramos por kilo-, y de fangos ya depositados en la planta de Teià. Estos últimos presentaban, según afirmó el consejero, un PH (nivel de acidez) entre 5,6 y 5,8. La mezcla, catalizada por las elevadas temperaturas de esos días, produjo una reacción química de la que emanó ácido sulfhídrico.

El consejo comarcal sostiene, en cambio, que la reacción química se produjo en los lodos ya almacenados. "El fuerte calor de primeros de junio hizo que los lodos iniciaran el proceso de fermentación y se generara el ácido sulfhídrico", explicó Josep Jo. Este gas, que es muy pesado, se habría acumulado en la parte baja del depósito de la zona de recepción de lodos de la planta de compostaje. Ello comportó que los ventiladores, colocados en la parte superior de esta zona, no pudieran eliminar la presencia de esta sustancia, según Jo.

De este modo, el vertido de la carga que transportaba el camión procedente de la depuradora de Mataró no hizo más que causar un desplazamiento de volúmenes, con lo que el ácido sulfhídrico se escapó por la parte baja del depósito, zona en la que presumiblemente se encontrban dos de los tres fallecidos. Jo no quiso culpar a nadie por el accidente hasta disponer de todos los datos de la investigación, pero coincidió con el consejero en señalar que se trató de "un cúmulo de situaciones desafortunadas" y que hay que averiguar la causa real para evitar que puedan producirse otros accidentes.

El consejo comarcal es el organismo que gestiona las depuradoras de Mataró y Teià, que suministraban el lodo que se trataba en la planta de compostaje. La versión que ayer ofreció Jo libra al consejo de cualquier responsabilidad.

La institución comarcal reconoce que en los primeros análisis apareció una importante cantidad de sulfuro en los lodos de la depuradora de Mataró, algo que los técnicos de la Administración comarcal no encontraron lógico, por lo que practicaron un segundo análisis de las muestras. Las nuevas pruebas han confirmado sus sospechas: el exceso de sulfuro era "engañoso" ya que reflejaba la presencia de sulfuros "sólidos y flotantes". El presidente del consejo comarcal dijo que solamente los sulfuros flotantes son capaces de generar gas mortal. Analizada la presencia de estos últimos, se confirmó que la cantidad de sulfuro en la planta de Mataró era "normal".

Jo dijo que no entiende por qué el consejero había decidido basarse en estos datos, a su juicio erróneos, cuando compareció en el Parlament porque, según asegura, el consejo comarcal ya había remitido sus resultados a la Agencia Catalana del Agua.

El Departamento de Medio Ambiente no quiso ayer realizar ningún comentario a las afirmaciones del presidente del consejo comarcal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de junio de 2000

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