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El Gobierno prepara la liberalización total del precio de los libros de texto

"Es una ofensiva dura y descarada del Ministerio de Economía", aseguran los editores

El Gobierno prepara para los próximos días la liberalización total del precio de los libros de texto. La iniciativa ha caído como un jarro de agua fría entre los editores y libreros. Fuentes del sector aseguran que la ministra de Educación, Pilar del Castillo, lo ha confirmado, atribuyendo la decisión al Ministerio de Economía y dando como probable la fecha del 23 de junio. La ministra se reunió el martes con editores y libreros, y ayer con distribuidores. Representantes de los tres sectores de la edición se reunirán hoy para adoptar una postura común.

Uno de los editores consultados, que prefirió que no constase su nombre, afirmó ayer que se trata de "una ofensiva dura, burda y descarada del Ministerio de Economía", cuando "ni siquiera se ha evaluado aún la repercusión real que ha tenido el descuento del 12% en el precio de los libros de texto aprobado en noviembre de 1997". "Se trata de una medida demagógica y no justificada", añadió.Según otros expertos, es menos mala una liberalización total de los precios, con la que los libros de texto pasarán al régimen general de precios de los otros productos, que mantener el precio fijo con descuentos ilimitados, que es lo que pretendían en un principio las grandes superficies comerciales.

Con las nuevas medidas liberalizadoras será el editor quien ponga el precio al libro que entrega al distribuidor y será la librería o el centro de venta quien pondrá el precio final, aplicando por tanto los descuentos que considere convenientes.

El descuento máximo del 12% en el precio de los libros de texto fue aprobado tras una intensa polémica en noviembre de 1997. El Gobierno pretendía en un principio que fuera de un 25% como primer paso para la liberalización total en el año 2001 (en el que se permitirían descuentos del ciento por ciento). El acuerdo se redujo en aquel momento a limitar el descuento del 12% -frente al del 5% que se había mantenido hasta entonces con carácter general- sólo para el curso 1998-1999, sin especificar nada para los años posteriores.

En 1997, la decisión de incrementar el descuento en el precio de los libros de texto fue muy criticada por editores, libreros y distribuidores, que consideraron que esa medida, como ha ocurrido en otros países europeos, iba a beneficiar sólo a los hipermercados y acabaría con las librerías tradicionales.

La medida tampoco gustó a la Unión de Consumidores de España (UCE), que protestó entonces porque consideraba el descuento del 12% "insuficiente, tímido e insatisfactorio para todos los sectores afectados". "El libro es un producto obligatorio y de primera necesidad y por eso pedimos libertad de descuentos", afirmó Rafael Urrialde, responsable de educación de la Unión de Consumidores.

Francisco Valverde, presidente del Gremio de Libreros de Madrid y presidente de la 59ª edición de la Feria del Libro de Madrid, que se celebra estos días en el Retiro, afirmó ayer que la decisión de liberalizar totalmente el precio de los libros de texto "es un golazo que el Ministerio de Economía ha colado al de Cultura". "Nosotros estamos convencidos de que en Cultura están bastante a favor de que se mantenga el precio fijo de los libros". "La medida nos duele", añadió Valverde, "pero lo que más nos preocupa es que sea la puerta para la liberalización de todos los otros libros".

Acuerdo del Congreso

Josep Lluís Monreal, presidente de la Federación de Gremios de Libreros de España, afirmó rotundo: "Nosotros somos defensores del precio fijo de los libros" y recordó una proposición no de ley sobre medidas de protección del libro y de la lectura, aprobada por el Congreso en febrero de 1999, de la que destacó el artículo cuarto, que para los editores sigue vigente: "Mantener el precio fijo como elemento clave para el desarrollo de la pluralidad cultural y para garantizar la competencia equilibrada en el sector". "Ésta es la política que nosostros hemos seguido", concluyó Monreal.

La mayoría de los editores y libreros consultados declinaron hacer declaraciones sobre el proyecto del Gobierno, a la espera de la reunión que mantendrán hoy los representantes de los tres sectores implicados.

Este periódico intentó ayer infructuosamente obtener la versión de los responsables de los ministerios de Economía y de Educación y Cultura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de junio de 2000