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El trabajo para Internet enfrenta a periodistas y editores italianos

El sindicato italiano de periodistas, una organización que representa a 11.000 profesionales, mantiene una dura batalla con la federación de editores de prensa del país en torno al periodismo en Internet. La batalla, que dura ya ocho meses, se ha cobrado cinco huelgas de prensa, que han dejado a Italia en la oscuridad informativa, y amenaza con bloquear las conversaciones para renovar el convenio colectivo nacional de prensa. El sindicato presiona para que en los sitios y portales de Internet trabajen periodistas, acogidos al mismo marco de legislación laboral que regula en Italia, desde 1911, las relaciones entre los profesionales de la prensa y los dueños de los medios de comunicación. Los editores, por su parte, no están dispuestos a hacer extensivas las condiciones del periodista tradicional al sector digital que necesita, dicen, reglas más flexibles.

Para los periodistas, las nuevas tecnologías amenazan con erosionar las condiciones laborales de una profesión que en Italia goza de gran prestigio y de una fuerte organización sindical. La Federazione Nazionale della Stampa Italiana (FNSI) ha recurrido incluso a la publicidad: un anuncio sobre sus problemas apareció ayer en The Guardian, The Times, Le Monde, Liberation, Frankfurter Allgemeine Zeitung y EL PAÍS.

A favor y en contra

"Somos favorables a Internet, a las nuevas tecnologías, pero si un editor decide lanzar un portal o abrir un sitio debe dejarlo en manos de periodistas", explica Paolo Serventi-Longhi, secretario general del sindicato. "El de periodista es un trabajo difícil, delicado, con un impacto sobre la opinión pública que exige ponerlo en manos de personas formadas y conscientes de esta responsabilidad. Lo que nos encontramos ahora, en cambio, es que se confía este trabajo a gente jovencísima y se les ofrecen contratos de obrero metalúrgico o de empleado de comercio, sin más. Esto no puede ser", añade.

Por su parte, la federación de editores se muestra firme en su negativa de otorgar al periodismo digital una situación similar a la del periodismo escrito o audiovisual. "Nosotros estamos dispuestos a reglamentar el periodismo on line, pero con unas reglas propias; lo que no estamos dispuestos a hacer es trasladar el marco en el que se desarrolla el trabajo periodístico tradicional a Internet", explica Giancarlo Zingone, vicepresidente de la Federación de Editores de Prensa (FIEG).

El sindicato tiene derecho, en cada empresa, a ser informado sobre planes de compra de otros medios o de renovación tecnológica. Zingone cuenta que Il Corrierre della Sera se vio obligado a retrasar 27 meses un plan tecnológico "por culpa de los sindicatos. Los editores no podemos permitirnos estos lujos en un mundo como el de Internet, con la enorme competencia internacional que existe."

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de junio de 2000