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Un consejero de Lucas dimite y el PP le coloca de senador para "no dejarle desamparado"

La dirección nacional del PP ha asumido la dimisión, ayer, de Jesús Mañueco como consejero de la Junta de Castilla y León como "la única salida lógica" a un conflicto que empezaba a salpicar la imagen del partido más allá de los límites de esa comunidad. En la cúpula del PP se considera casi una obligación moral con Mañueco que ahora sea nombrado senador por designación autonómica, y por tanto con la condición de aforado, para compensarle por su "contribución" a la solución de la crisis. El PSOE tildó de "barbaridad" que se use un escaño como "pago" por la dimisión.

Mañueco compareció ante los medios informativos a mediodía de ayer, una hora después de haberse entrevistado con el presidente regional, Juan José Lucas, al que planteó su "dimisión irrevocable" tras la denuncia que la Fiscalía de Palencia ha presentado contra su hijo por un presunto delito de tráfico de influencias. El hasta ayer consejero volvió a manifestar que todo obedece a la "persecución política" de que es objeto desde diversos sectores de su partido, "especialmente desde el PP palentino". Y recalcó que su dimisión no viene impuesta por nadie, a pesar de que el secretario general del PP, Javier Arenas, exigió el pasado lunes a Lucas la dimisión irrevocable de Mañueco, con el que tendría que haber compartido estrado el día 2 de junio en Valladolid en una convención regional de cargos electos del PP.Mañueco presentó su dimisión para "tener mayor autonomía y defender" a su "familia de las acusaciones falsas y gratuitas de que está siendo objeto, para no salpicar más al Partido Popular y para evitar que la presión mediática empañe la magnifica gestión del Ejecutivo que dirige Juan José Lucas".

A pesar de la renuncia al cargo de consejero de Presidencia, fuentes del PP confirmaron que Mañueco ocupará la vacante de senador por la comunidad, no abandonará su escaño en las Cortes regionales y seguirá como presidente provincial del PP en Palencia. "Si él ha facilitado tanto las cosas con su dimisión nosotros no podíamos dejarle desamparado", fue la expresión que utilizó uno de los máximos dirigentes del PP para justificar que ahora Mañueco pueda ser senador.

Aforado

El peligro más grave para el PP pasa porque resulte finalmente denunciado y el asunto se dilucide en el Tribunal Supremo por su condición de aforado, con lo que las repercusiones públicas del escándalo serían mucho mayores. La Consejería de Presidencia será ocupada ahora por María José Salgueiro, que hasta la fecha ocupaba la Secretaría General de la Consejería.

El PP ha estudiado las posibles implicaciones jurídicas que pueden derivarse para Mañueco en este escándalo, en el que su hijo, Juan Pablo Mañueco Boto, ha sido denunciado por la Fiscalía de Palencia por tráfico de influencias. El partido ha concluido que será muy difícil que el exconsejero se vea afectado.

El PP se planteará la situación del exconsejero y del partido en su feudo tradicional de Palencia en otoño, cuando están convocados los congresos provinciales. En la dirección del partido, sin embargo, son conscientes de que Mañueco ya venció todas las reticencias planteadas en el anterior congreso provincial para que repitiese en su cargo tanto por Francisco Álvarez Cascos, que era entonces el secretario general nacional, como por Jesús Merino, el aún secretario regional. El exconsejero se presentó con una lista alternativa a la oficial y no sólo ganó: barrió.

El secretario general del PP, Javier Arenas, había exigido a Mañueco, en conversaciones privadas durante los últimos días, que presentase su dimisión como muy tarde en la mañana de ayer, como finalmente hizo. Arenas quería resolver este escándalo antes de acudir mañana a Valladolid, a una convención regional con más de 600 cuadros dirigentes. Un acto pensado por Juan José Lucas, el presidente regional, para intentar recuperarse del varapalo sufrido al no haber sido incluido en el último Gobierno de José María Aznar y para afrontar las críticas que surgen en el seno del PP en esa comunidad por su falta de peso en la política nacional.

Mañueco, que no se recató en acusar a los medios informativos de haber contribuido a su caída al publicar en estos últimos meses acusaciones "sin fundamento que habrán de demostrar", anunció que el próximo viernes se presentarán los abogados de su familia en el juzgado de Palencia para presentar documentos relacionados con el caso Mañueco, aunque no desveló si ejercitará acciones concretas contra personas concretas.

Las primeras reacciones a la dimisión de Mañueco llegaron del PSOE. El líder regional de este partido, Jesús Quijano, afirmó que una solución así al caso Mañueco era "inevitable, ya que, la situación estaba afectando al funcionamiento del Gobierno regional". "Es una absoluta barbaridad utilizar el cargo de senador como pago" para que Mañueco "haya aceptado salir del Ejecutivo. Quien no vale para consejero no puede valer para senador en representación de Castilla y León", añadió el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en la Cámara regional, Jaime González. "Lo que ha salido es sólo la punta del iceberg", concluyó Quijano.

"Sólo es el principio"

José María Díez, el hostelero de Monzón de Campos (Palencia) que inició el proceso judicial que le ha costado el puesto de consejero de Presidencia de Castilla y León a Jesús Mañueco, considera que lo ocurrido ahora con el también expresidente de la Diputación de Palencia "solo es el principio". Sus irregularidades "han sido constantes", según el industrial, que estima que Mañueco "está recogiendo lo que ha sembrado durante tantos años".Díez declaró ayer que tanto el exconsejero como su familia le han costado desde 1993 más de diez millones de pesetas. Esos gastos los relaciona el hostelero "con las facturas de comunión y bodas de plata que no abonó en el [restaurante] Castillo de Monzón"; el dinero que dio "a Juan Pablo Mañueco [hijo del exconsejero denunciado por la Fiscalía] para comprarse un vehículo BMW; las comidas con otros de sus fieles en el PP, como Óscar Llanos, y los problemas de relaciones laborales" que ha tenido con la nuera, Ana Carrancio. Las criticas de Díez van más allá: "La abogada de Ana Carranció ofreció una importante suma de dinero a mi mujer en un momento en que teníamos dificultades familiares para que me desprestigiara".

La situación en el PP de Castilla y León era asfixiante, a juicio de algunos de sus miembros, que recibían con alivio la renuncia de Mañueco. Muchos militantes populares se preguntaban, incluso, por qué Lucas no cesó a un consejero que ha ocupado páginas y páginas de prensa en los últimos meses en las que se recordaban muchas de sus actuaciones al frente de la Diputación palentina a lo largo de los 16 años en que ocupó su presidencia.

El detonante del proceso que ha culminado con la dimisión de Mañueco se inició hace dos meses, cuando el hostelero que regenta por concesión el restaurante del castillo medieval de Monzón de Campos acudía al fiscal de Palencia y denunciaba las presuntas coacciones de que era objeto por parte de Juan Pablo Mañueco con el fin de que mantuviera a su esposa como relaciones públicas del establecimiento. A cambio del empleo el hijo del consejero le garantizaba que continuaría con la explotación hostelera. Junto a esto el industrial denunció un sinfín de historias contra la familia Mañueco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de junio de 2000

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