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Una sentencia obliga a pagar el seguro de vida de un parricida

El Tribunal Supremo ha obligado a la aseguradora La Unión y el Fénix Español a pagar la cantidad estipulada en un seguro de vida a los hijos del suscriptor de la póliza, que falleció tras asesinar a su mujer. Santiago Alija había contratado un seguro de vida por valor de 12 millones el 23 de febrero de 1993. Cinco meses después falleció al herirse con un cuchillo en la femoral, después de protagonizar una "situación de gravísima violencia en la que privó de vida a su esposa", dice la sentencia de la Sala de lo Civil del Supremo.Los abuelos, en calidad de tutores de los dos hijos menores del matrimonio, reclamaron el importe del seguro, pero la aseguradora se negó, alegando que la causa de la muerte del asegurado fue el suicidio, lo que, al haberse producido dentro del primer año de vigencia de la póliza, liberaba a la compañía de pagar. Sin embargo, el Supremo señala que el suicidio es "la muerte causada consciente y voluntariamente por el propio asegurado"; es decir, "queriendo y con perfecta consciencia de ello", lo que no ha quedado probado.

Con este argumento, el Supremo confirma la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Palencia el 19 de mayo de 1995, por la que se obligaba a la aseguradora a pagar el capital de la póliza contratada por el fallecido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de mayo de 2000