La Generalitat se opone a la venta de medicamentos en supermercados
El consejero de Sanidad de la Generalitat de Cataluña, Eduard Rius, rechazó ayer la propuesta del Consejo de Empresas Distribuidoras de Alimentación de Cataluña (CEDAC) de que se puedan vender medicamentos que no requieren receta -los OTC- en los supermercados, un tipo de venta prohibida actualmente por la Ley del Medicamento. Rius considera que, con la venta en supermercados, se podría perder "el papel del farmacéutico, que es básico a la hora de mantener el control sobre los productos médicos".La Generalitat respondía así a la propuesta de los comerciantes, quienes tratan de equiparar el tratamiento de los medicamentos OTC y los alimentos infantiles, cuya venta se liberalizó en 1994 gracias a la presión de las grandes cadenas de distribición comercial. La introducción en los supermercados de alimentos infantiles, como por ejemplo las leches maternizadas, ha provocado una reducción de los precios de estos productos de hasta un 30% con respecto a lo que cuestan en las farmacias.
La reacción proteccionista de la Administración autonómica fue secundada ayer por el Colegio de Farmacéuticos de Barcelona. Esta corporación profesional está en contra de la propuesta de los comerciantes porque "no es adecuado equiparar un medicamento con cualquier otro producto que puede encontrarse en una superficie comercial, y donde cualquier ciudadano, de cualquier edad, pueda adquirirlo sin ningún control". Los farmacéuticos reivindican el papel de las oficinas de farmacia como "un tipo de establecimiento que permitirán que prevalga el interés sanitario por encima del comercial".
El secretario general de la CEDAC, Antoni De Ribera, respondió que "la opinión del farmaceútico es intrascendente en la venta de medicamentos OTC". Para la CEDAC "la oposición a la medida liberalizadora responde a las reticencias de un sector, el farmacéutico, que no quiere perder su monopolio". De Ribera anunció que la confederación de comerciantes llevará a cabo una serie de actuaciones para que las autoridades actualicen "una Ley del Medicamento que sólo defiende a los monopolios sectoriales y resulta confusa".


























































