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Israel se retirará de Líbano antes de julio

El Gobierno de Israel aprobó ayer por unanimidad retirar a su Ejército del sur de Líbano antes de julio, tal y como había propuesto el primer ministro, Ehud Barak, durante la campaña electoral del pasado mayo. El Ejecutivo intentará que este repliegue se realice en el marco de un acuerdo con Beirut y Damasco, pero aunque ello no sea posible la retirada se efectuará de todas maneras, aseguraba ayer una nota oficial difundida en Jerusalén. La noticia ha sido recibida con entusiasmo en Líbano, en especial por la guerrilla de Hezbolá, ya que allí se ve como una derrota del Ejército israelí.

El secretario del Gobierno israelí, Isaac Herzog, anunció ayer oficial y solemnemente la retirada del Ejército hebreo de la banda del sur de Líbano -850 kilómetros cuadrados- antes de cinco meses, lo que pondrá fin a una ocupación que dura desde 1978. El Ejecutivo intentará preferentemente que este repliegue se efectúe dentro del marco de un acuerdo con Siria y Líbano, pero aún en caso contrario la retirada se llevará a término, después de que el Gabinete haya estudiado la adecuada puesta en práctica del repliegue, asegura la nota oficial.Las tropas israelíes, según se desprende del comunicado, se situarán en los bordes de la frontera internacional con Líbano, "desde donde garantizarán la seguridad de las ciudades y pueblos del norte del país". Israel se compromete al mismo tiempo a garantizar la "seguridad y el bienestar" de sus aliados en la franja de ocupación, la milicia libanesa del Ejército del Sur de Líbano (ESL) que capitanea Antoine Lahad y compuesta por unos dos mil hombres. La mayoría de esos milicianos están condenados a muerte en los tribunales libaneses, ya que se les considera unos traidores. Debido a esa delicada situación, desde hace algunas semanas se está intentando buscarles un refugio seguro en algún país cercano.

Ayer, coincidiendo con el anuncio de la retirada, el Tribunal Supremo israelí empezó a discutir la demanda planteada por tres miembros de esa milicia que reclaman a las autoridades de Israel asilo político y el derecho a la ciudadanía israelí. El abogado del Estado Shai Nitzan pidió que se desestimara la petición, ya que el problema de esta tropa debe ser resuelto con un acuerdo político entre Israel, Siria y Líbano.

El Gobierno israelí tomó la decisión del repliegue de manera unánime en el transcurso de una reunión extraordinaria celebrada en Jerusalén, que duró tres horas y media y que de manera monográfica estudió el problema del sur de Líbano. En ella, el propio Barak leyó un informe militar sobre los últimos incidentes y la ofensiva de la guerrilla de Hezbolá, que ha causado en poco menos de un mes siete bajas en el Ejército hebreo y otras tantas en las filas de la milicia sionista.

Entusiasmo en Beirut

El anuncio oficial de la retirada fue acogido con entusiasmo en Beirut, y especialmente en el cuartel general de Hezbolá, donde desde hace tiempo se vive una situación de permanente euforia tras sus sucesivos triunfos en el campo de batalla. El propio primer ministro libanés, Salim Hos, se felicitó por esta decisión, aunque tomando al mismo tiempo sus precauciones. "Nuestra posición ha sido todo el tiempo favorable a un repliegue israelí en aplicación de la resolución 425 del Consejo de Seguridad de la ONU, que exige una retirada incondicional. Pero, de todas maneras, nosotros preferimos que esta retirada se efectúe en el marco de un acuerdo, ya que no nos fiamos de las intenciones de Israel", aseguró el jefe del Gobierno libanés pocas horas después de que se difundiera la noticia en Jerusalén.

El anuncio de retirada israelí significa el cumplimiento, con 22 años de retraso, de la primera resolución de las Naciones Unidas ordenando al Gobierno de Israel el repliegue de sus tropas. Pero la decisión no ha llegado hasta ahora, como consecuencia directa del descalabro militar de sus tropas, mientras crece la desmoralización de los soldados y aumenta el clamor de una sociedad civil que, por primera vez en la historia de Israel, pide a gritos el retorno de las tropas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de marzo de 2000

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